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Zapallo en almíbar

El zapallo en almíbar es uno de esos postres clásicos que aprovechan ingredientes simples y los transforman en algo completamente distinto.

Bien preparado, el zapallo queda tierno pero entero, con una textura firme en los bordes y un almíbar brillante que se impregna poco a poco en cada trozo.

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Ingredientes

  • 1 kg de zapallo
  • 800 gr de azúcar
  • 750 ml de agua
  • 1 rama de canela
  • Cáscara de 1 limón
  • 1 cdita de esencia de vainilla, opcional

Preparación

  1. Pelar el zapallo con cuidado, retirar las semillas y quitar también las fibras blandas de la parte central.
  2. Cortarlo en trozos grandes, de tamaño parecido entre sí. No conviene hacer cubos demasiado chicos porque pueden desarmarse durante la cocción.
  3. Colocar el agua y el azúcar en una olla amplia y llevar a fuego medio.
  4. Agregar la rama de canela y la cáscara de limón. Lo ideal es usar solo la parte amarilla de la cáscara, evitando demasiado de la parte blanca.
  5. Revolver suavemente hasta que el azúcar se disuelva por completo y el líquido comience a calentarse.
  6. Cuando aparezcan las primeras burbujas del hervor, incorporar los trozos de zapallo con cuidado, procurando que queden bien distribuidos dentro de la olla.
  7. Bajar el fuego y mantener una cocción suave. El almíbar debe hervir lentamente, sin movimientos demasiado fuertes que puedan romper los trozos.
  8. Durante los primeros minutos, mover apenas la olla desde las asas para distribuir el almíbar. Evitar revolver constantemente con cuchara, especialmente cuando el zapallo empiece a ablandarse.
  9. Cocinar entre 35 y 50 minutos, dependiendo del tipo de zapallo y del tamaño de los trozos.
  10. A medida que avance la cocción, los trozos irán tomando un color más intenso y una apariencia ligeramente translúcida en los bordes.
  11. Controlar la textura pinchando con cuidado uno de los trozos. Debe estar tierno, pero todavía mantener su forma y ofrecer una leve resistencia.
  12. Si se desea usar esencia de vainilla, incorporarla durante los últimos minutos de cocción.
  13. Cuando el almíbar tenga una consistencia más espesa y el zapallo esté en su punto, retirar la olla del fuego.
  14. Dejar enfriar completamente dentro del mismo almíbar. Este reposo ayuda a que el zapallo termine de absorber sabor sin seguir desarmándose.
  15. Una vez frío, pasar los trozos y el almíbar a un recipiente limpio y guardar en la heladera durante varias horas antes de servir.

Tips y consejos

  • Elegir un zapallo firme y de pulpa compacta ayuda a conseguir trozos más enteros.
  • Cortar piezas grandes permite que soporten mejor la cocción prolongada.
  • Mantener el fuego bajo es clave para que el almíbar no reduzca demasiado rápido.
  • Si el líquido se consume antes de que el zapallo esté tierno, agregar una pequeña cantidad de agua caliente.
  • No revolver con fuerza una vez que los trozos comienzan a ablandarse.
  • El almíbar seguirá espesándose mientras se enfría.
  • Para un sabor más suave, retirar la canela y la cáscara de limón antes de llevar a la heladera.
  • Servido bien frío, el zapallo queda más firme y el almíbar toma mejor cuerpo.

Queda tierno, brillante y bien impregnado de almíbar, con una textura suave pero firme y ese sabor clásico que mejora todavía más después de unas horas de reposo.

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