El zapallo en almíbar es uno de esos postres clásicos que aprovechan ingredientes simples y los transforman en algo completamente distinto.
Bien preparado, el zapallo queda tierno pero entero, con una textura firme en los bordes y un almíbar brillante que se impregna poco a poco en cada trozo.

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Ingredientes
- 1 kg de zapallo
- 800 gr de azúcar
- 750 ml de agua
- 1 rama de canela
- Cáscara de 1 limón
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
Preparación
- Pelar el zapallo con cuidado, retirar las semillas y quitar también las fibras blandas de la parte central.
- Cortarlo en trozos grandes, de tamaño parecido entre sí. No conviene hacer cubos demasiado chicos porque pueden desarmarse durante la cocción.
- Colocar el agua y el azúcar en una olla amplia y llevar a fuego medio.
- Agregar la rama de canela y la cáscara de limón. Lo ideal es usar solo la parte amarilla de la cáscara, evitando demasiado de la parte blanca.
- Revolver suavemente hasta que el azúcar se disuelva por completo y el líquido comience a calentarse.
- Cuando aparezcan las primeras burbujas del hervor, incorporar los trozos de zapallo con cuidado, procurando que queden bien distribuidos dentro de la olla.
- Bajar el fuego y mantener una cocción suave. El almíbar debe hervir lentamente, sin movimientos demasiado fuertes que puedan romper los trozos.
- Durante los primeros minutos, mover apenas la olla desde las asas para distribuir el almíbar. Evitar revolver constantemente con cuchara, especialmente cuando el zapallo empiece a ablandarse.
- Cocinar entre 35 y 50 minutos, dependiendo del tipo de zapallo y del tamaño de los trozos.
- A medida que avance la cocción, los trozos irán tomando un color más intenso y una apariencia ligeramente translúcida en los bordes.
- Controlar la textura pinchando con cuidado uno de los trozos. Debe estar tierno, pero todavía mantener su forma y ofrecer una leve resistencia.
- Si se desea usar esencia de vainilla, incorporarla durante los últimos minutos de cocción.
- Cuando el almíbar tenga una consistencia más espesa y el zapallo esté en su punto, retirar la olla del fuego.
- Dejar enfriar completamente dentro del mismo almíbar. Este reposo ayuda a que el zapallo termine de absorber sabor sin seguir desarmándose.
- Una vez frío, pasar los trozos y el almíbar a un recipiente limpio y guardar en la heladera durante varias horas antes de servir.
Tips y consejos
- Elegir un zapallo firme y de pulpa compacta ayuda a conseguir trozos más enteros.
- Cortar piezas grandes permite que soporten mejor la cocción prolongada.
- Mantener el fuego bajo es clave para que el almíbar no reduzca demasiado rápido.
- Si el líquido se consume antes de que el zapallo esté tierno, agregar una pequeña cantidad de agua caliente.
- No revolver con fuerza una vez que los trozos comienzan a ablandarse.
- El almíbar seguirá espesándose mientras se enfría.
- Para un sabor más suave, retirar la canela y la cáscara de limón antes de llevar a la heladera.
- Servido bien frío, el zapallo queda más firme y el almíbar toma mejor cuerpo.
Queda tierno, brillante y bien impregnado de almíbar, con una textura suave pero firme y ese sabor clásico que mejora todavía más después de unas horas de reposo.