Estas mollejas quedan bien doradas por fuera, tiernas por dentro y con un toque de limón que equilibra su sabor.
Son ideales para servir recién hechas, cuando todavía conservan toda su textura.

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Ingredientes
Para las mollejas:
- 800 gr de mollejas
- 1 hoja de laurel
- 1 diente de ajo
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
Para dorar:
- 2 cdas de aceite
- 30 gr de manteca
- 1 limón
- 2 cdas de perejil picado
- 1 diente de ajo picado, opcional
Preparación
- Colocar las mollejas en un bowl con abundante agua fría y dejarlas reposar durante unos 30 minutos. Cambiar el agua una o dos veces si hace falta.
- Llevar una olla con agua a hervor junto con la hoja de laurel, el ajo y una pizca de sal.
- Incorporar las mollejas y cocinar durante unos 8 a 10 minutos. Retirar y pasarlas inmediatamente a un recipiente con agua fría.
- Una vez que estén tibias, retirar con cuidado las membranas y el exceso de grasa.
- Colocarlas sobre una tabla y cortarlas en trozos medianos, procurando que no queden todos exactamente iguales.
- Secarlas bien con papel de cocina. Este paso ayuda a que después se doren mejor.
- Calentar una sartén amplia con el aceite y la manteca.
- Incorporar las mollejas sin amontonarlas y cocinarlas a fuego medio-alto hasta que comiencen a dorarse.
- Dar vuelta los trozos y continuar la cocción hasta que tengan una superficie bien tostada y crocante.
- Condimentar con sal y pimienta. Si se desea, agregar el ajo picado durante el último minuto de cocción.
- Retirar del fuego y sumar el perejil picado.
- Terminar con jugo de limón recién exprimido y servir inmediatamente con gajos de limón al costado.
Tips y consejos
- Secar muy bien las mollejas antes de llevarlas a la sartén ayuda a conseguir mejor dorado.
- No llenar demasiado la sartén porque pueden largar líquido y cocinarse al vapor.
- Cortarlas en trozos medianos permite que queden crocantes por fuera sin secarse por dentro.
- Usar una sartén bien caliente favorece la formación de una costra dorada.
- No moverlas constantemente; conviene dejarlas quietas unos minutos para que se doren.
- El limón se agrega al final para mantener su sabor fresco.
- Se pueden terminar con un poco más de manteca para darles brillo y sabor.
- Servirlas apenas salen de la sartén ayuda a conservar la textura crocante.
Quedan doradas y crocantes por fuera, tiernas por dentro y con un toque fresco de limón que resalta todo su sabor.