Este postre cremoso de naranja es una opción simple, vistosa y perfecta para servir en copas individuales.
Tiene una textura suave, un color llamativo y un sabor fresco que lo hace ideal para una mesa dulce casera.

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Además, se puede decorar de forma sencilla para que quede con una presentación atractiva sin complicarse demasiado.
Ingredientes
- 500 ml de jugo de naranja natural
- Ralladura fina de 1 naranja
- 400 ml de leche
- 200 ml de crema de leche
- 120 g de azúcar
- 4 cdas de almidón de maíz
- 2 yemas
- 1 cdta de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Ralladura extra de naranja para decorar
- Hojitas de menta para decorar, opcional
Preparación
- Colocá en una cacerola el jugo de naranja, la leche, el azúcar, la ralladura fina de naranja y una pizca de sal. Mezclá bien antes de llevar al fuego para que el azúcar empiece a disolverse y la preparación quede pareja desde el comienzo.
- En un bowl aparte, disolvé el almidón de maíz con un poco de la mezcla líquida fría. Es importante revolver hasta que no queden grumos, porque esto ayuda a lograr una crema lisa y suave. Cuando esté bien integrado, agregá las yemas y mezclá nuevamente.
- Llevá la cacerola a fuego bajo y sumá la mezcla de almidón y yemas, revolviendo de manera constante con batidor de mano o cuchara de madera. La clave es no dejar de mezclar, especialmente cuando empieza a tomar temperatura, para que no se pegue en el fondo ni se formen grumos.
- Cociná hasta que la preparación espese y tome una consistencia cremosa. Cuando al pasar la cuchara se note más cuerpo y la crema cubra bien la superficie, retirala del fuego. No hace falta hervirla durante demasiado tiempo; con que espese bien y quede pareja es suficiente.
- Agregá la esencia de vainilla y mezclá. Luego dejá reposar unos minutos para que baje un poco la temperatura. Mientras tanto, batí la crema de leche apenas hasta que tome cuerpo, sin llegar a un punto demasiado firme. La idea es que aporte suavidad y aire a la preparación.
- Incorporá la crema batida a la preparación de naranja con movimientos suaves y envolventes. Hacelo de a poco para que la textura quede más liviana y cremosa. Si querés una terminación más lisa, podés pasar la crema por un colador antes de mezclarla con la crema de leche.
- Repartí la preparación en copas o vasos de vidrio, llenándolos casi hasta el borde para que se vean abundantes. Alisá apenas la superficie con una cuchara y agregá un poco de ralladura de naranja por encima para reforzar el aroma y darle una terminación más atractiva.
- Llevá las copas a la heladera durante al menos 3 horas, hasta que el postre tome mejor cuerpo. Antes de servir, decorá con unas hojitas de menta si querés sumar contraste de color y una presentación más fresca.
Tips y consejos:
- Para que el sabor quede más natural, usá jugo de naranja recién exprimido y colado. Si el jugo tiene mucha pulpa, la crema puede quedar con una textura menos lisa.
- La ralladura debe ser solo de la parte naranja de la cáscara. Evitá rallar la parte blanca, porque puede dejar un gusto amargo que tapa la suavidad del postre.
- Si querés un color más intenso, elegí naranjas bien dulces y de tono fuerte. También podés sumar una pequeña cantidad extra de ralladura, siempre sin exagerar para que no domine el sabor.
- El fuego bajo es fundamental para que la crema espese de manera pareja. Si el fuego está muy alto, la base puede pegarse o formar grumos antes de alcanzar la textura correcta.
- Para una presentación más vistosa, servilo en copas transparentes. La crema de naranja se luce mucho más cuando se ve el color desde los costados y la superficie queda prolija.
- Si querés una textura más aireada, podés batir un poco más la crema de leche antes de incorporarla, pero sin pasarla de punto. Tiene que integrarse fácil y no quedar pesada.
- La decoración conviene hacerla cerca del momento de servir. La ralladura de naranja mantiene mejor su aroma y la menta conserva mejor su color si se agrega al final.
- También podés sumar una base fina de galletitas molidas con manteca en el fondo de cada copa, pero solo una capa pequeña para que el protagonismo siga siendo de la crema de naranja.
Es una receta sencilla, con pocos pasos y una presentación que luce mucho en la mesa.
Ideal para preparar con anticipación y servir como un postre casero diferente.