Esta nube de mandarina y crema combina una base de bizcochuelo suave con un relleno cremoso y el sabor fresco de la fruta.
Es un postre delicado, con capas bien definidas y una preparación que mejora después de unas horas de reposo en la heladera.

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Ingredientes
Para la base:
- 4 huevos
- 120 gr de azúcar
- 120 gr de harina 0000
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 300 ml de crema de leche bien fría
- 200 gr de queso crema firme
- 80 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 2 latas de mandarinas en almíbar
Para humedecer y decorar:
- 100 ml de almíbar de las mandarinas
- 3 cdas de azúcar impalpable
- 12 a 15 gajos de mandarina
Preparación
- Colocar los huevos y el azúcar en un bowl grande. Batir durante 8 a 10 minutos, hasta conseguir una mezcla clara, aireada y con bastante volumen.
- Incorporar la esencia de vainilla y mezclar suavemente.
- Tamizar aparte la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Agregar los ingredientes secos al batido en dos o tres veces, integrando con movimientos envolventes para conservar el aire de la preparación.
- Volcar la mezcla sobre una placa rectangular forrada con papel manteca y distribuirla de manera uniforme.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 12 a 15 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente dorada.
- Retirar del horno y dejar enfriar por completo. Despegar cuidadosamente el papel manteca y cortar la base en dos rectángulos del mismo tamaño.
- Para preparar el relleno, colocar la crema de leche bien fría en un bowl y comenzar a batir. Agregar el azúcar impalpable y continuar hasta que la crema tome cuerpo.
- Incorporar el queso crema y la esencia de vainilla. Mezclar suavemente hasta conseguir una crema firme y homogénea.
- Escurrir muy bien las mandarinas. Reservar los gajos más enteros para decorar y cortar el resto en trozos pequeños.
- Colocar una de las bases de bizcochuelo sobre una bandeja o dentro de un molde rectangular. Humedecer ligeramente con el almíbar de mandarina.
- Distribuir una capa abundante de crema y repartir los trozos de mandarina por encima. Agregar un poco más de crema para cubrir la fruta.
- Colocar la segunda base y presionar apenas para acomodarla, sin aplastar el relleno.
- Llevar a la heladera durante al menos 4 horas. Si se prepara con anticipación y reposa durante más tiempo, las capas toman mejor consistencia.
- Antes de servir, espolvorear la superficie con azúcar impalpable y decorar con los gajos de mandarina reservados.
Tips y consejos
- La crema de leche debe estar bien fría antes de comenzar a batir.
- Elegir un queso crema firme ayuda a que el relleno mantenga mejor su consistencia.
- Las mandarinas deben escurrirse durante varios minutos antes de incorporarlas.
- Humedecer la base de a poco para evitar que el bizcochuelo absorba demasiado líquido.
- Si se arma dentro de un molde rectangular, resulta más sencillo mantener las capas parejas mientras enfría.
- Para cortar, usar un cuchillo largo y limpio, pasándolo por agua caliente y secándolo entre cada corte.
- Conviene agregar los gajos de la decoración poco antes de servir para que conserven mejor su aspecto.
Después del reposo, el bizcochuelo queda tierno y se integra con la crema y las mandarinas, formando un postre suave y con un agradable sabor frutal.