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Como hacer mandarinas confitadas

Las mandarinas confitadas son una forma muy rica de convertir los gajos en un bocado dulce, tierno y lleno de sabor.

Quedan brillantes, jugosas y con un toque especiado que las hace ideales para servir solas, acompañar postres o guardar en frasco.

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Ingredientes

  • 6 mandarinas grandes
  • 250 gr de azúcar
  • 250 ml de agua
  • 1 rama de canela
  • 2 clavos de olor
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de jengibre en polvo
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 cda de jugo de limón
  • Azúcar extra para terminar, opcional

Preparación

  1. Pelar las mandarinas con cuidado y separar los gajos. Retirar la mayor cantidad posible de hilos blancos para que queden más suaves al comer.
  2. En una olla amplia, colocar el agua, el azúcar, la rama de canela, los clavos de olor, la nuez moscada, el jengibre y el jugo de limón. Llevar a fuego medio y mezclar hasta que el azúcar se disuelva.
  3. Cuando el almíbar empiece a hervir suave, bajar el fuego y agregar los gajos de mandarina. Cocinar sin revolver demasiado para que no se rompan.
  4. Mantener a fuego bajo durante 25 a 35 minutos, moviendo apenas la olla de vez en cuando. Los gajos tienen que quedar más brillantes, tiernos y ligeramente transparentes.
  5. Apagar el fuego, sumar la esencia de vainilla y dejar reposar los gajos dentro del almíbar durante 15 minutos.
  6. Retirar con cuidado y apoyar sobre una rejilla o sobre papel manteca. Si se quieren más húmedos, guardarlos con un poco de almíbar. Si se prefieren más secos, dejarlos orear unas horas.
  7. Para darles un acabado más tentador, espolvorear apenas con azúcar extra cuando todavía estén un poco pegajosos.

Tips y consejos

  • Usá mandarinas firmes y dulces, porque las muy maduras pueden desarmarse durante la cocción.
  • No revuelvas con cuchara constantemente; es mejor mover la olla suavemente.
  • Si el almíbar se espesa demasiado rápido, agregá 2 o 3 cdas de agua caliente y seguí cocinando a fuego bajo.
  • Para un sabor más intenso, podés sumar una tirita fina de cáscara de mandarina al almíbar y retirarla antes de guardar.
  • Se conservan en un frasco limpio con parte del almíbar, en la heladera, durante 5 a 7 días.
  • Quedan muy bien con helado, yogur natural, budines, tortas simples o postres cremosos.
  • Si las querés más firmes, dejalas secar varias horas antes de guardarlas.

Estas mandarinas confitadas quedan dulces, suaves y con un sabor especiado muy rico.

Son fáciles de preparar y le dan un toque especial a cualquier postre casero.

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