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Como hacer torta alemana de manzana

La torta alemana de manzana es una receta clásica, húmeda y bien casera, perfecta para acompañar el mate o el café.

Lleva mucha manzana en el interior, una superficie dorada y un toque de azúcar impalpable que la hace simple, rica y muy tentadora al momento de cortar.

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Ingredientes

  • 4 manzanas grandes
  • 2 huevos
  • 180 gr de azúcar
  • 120 ml de aceite neutro
  • 120 ml de leche
  • 250 gr de harina 0000
  • 2 cditas de polvo de hornear
  • 1 cdita de canela
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • 1 cda de jugo de limón
  • 2 cdas de azúcar extra para la superficie
  • Azúcar impalpable para espolvorear

Preparación

  1. Pelar las manzanas, retirar el centro y cortarlas en cubos medianos o láminas gruesas. Colocarlas en un bowl con el jugo de limón para que no se oscurezcan mientras se prepara la mezcla.
  2. En otro bowl, batir los huevos con el azúcar hasta que la preparación se vea más clara y ligeramente espumosa. No hace falta batir demasiado, solo integrar bien.
  3. Agregar el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Mezclar hasta obtener una preparación pareja.
  4. Incorporar la harina tamizada con el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal. Mezclar con movimientos suaves hasta que no queden restos secos.
  5. Sumar las manzanas a la preparación y mezclar bien para que queden repartidas en toda la masa. La mezcla va a quedar cargada de fruta, y eso es lo que le da la textura húmeda.
  6. Volcar en un molde redondo de 22 a 24 cm, previamente aceitado y enharinado, o cubierto con papel manteca en la base.
  7. Emparejar la superficie con una espátula y espolvorear con las 2 cdas de azúcar extra. Esto ayuda a formar una capa superior más dorada y apenas crocante.
  8. Llevar a horno precalentado a 170 °C durante 45 a 55 minutos, o hasta que la superficie esté bien dorada y al pinchar el centro salga sin masa cruda.
  9. Dejar enfriar dentro del molde durante 15 minutos antes de desmoldar. Una vez fría o apenas tibia, espolvorear con azúcar impalpable.
  10. Cortar en porciones y servir sola, con crema batida suave, helado de vainilla o un poco de yogur natural.

Tips y consejos

  • Para esta torta conviene usar manzanas firmes, como verdes, rojas firmes o una mezcla de ambas. Las manzanas verdes aportan un sabor más ácido y equilibrado, mientras que las rojas dejan una textura más dulce y suave.
  • No cortes las manzanas demasiado chiquitas. Si los trozos son muy pequeños, se pierden dentro de la masa y la torta queda menos interesante al cortar. Lo mejor es que se vean pedacitos de manzana en cada porción.
  • La masa no debe quedar líquida como la de un bizcochuelo común. Al tener mucha fruta, queda más pesada y húmeda. Eso está bien: después de horneada, la torta queda compacta, tierna y con una miga cargada de manzana.
  • Si querés una textura más rústica, podés reemplazar 50 gr de harina común por harina integral fina. No conviene reemplazar toda la harina, porque puede quedar más pesada y seca.
  • La canela combina muy bien con la manzana, pero no hay que pasarse. Con 1 cdita alcanza para dar sabor sin tapar el gusto de la fruta. También se puede sumar una pizca de nuez moscada si querés un toque más especiado.
  • El azúcar espolvoreado antes de hornear ayuda a formar una superficie más dorada. Si preferís una torta más simple, podés saltearlo y terminar solo con azúcar impalpable una vez fría.
  • Para saber si está lista, no te guíes solo por el palillo, porque las manzanas largan humedad. El centro debe sentirse firme al tacto y la superficie tiene que estar bien dorada. Si el palillo sale húmedo por la fruta, pero sin masa cruda, ya está.
  • Si la parte de arriba se dora demasiado rápido y todavía falta cocción en el centro, cubrí el molde con papel aluminio sin apretarlo y seguí horneando unos minutos más.
  • Es importante dejarla descansar antes de cortar. Recién salida del horno está muy tierna y puede romperse. Al enfriarse, la miga toma cuerpo y las porciones salen más prolijas.
  • Se puede conservar a temperatura ambiente durante 1 día, bien tapada. Si hace calor o querés guardarla más tiempo, conviene llevarla a la heladera y consumirla dentro de los 3 días.
  • Para servirla tibia, podés calentar una porción unos segundos en microondas. Queda muy bien porque la manzana vuelve a sentirse suave y la miga recupera humedad.
  • También se puede hacer en molde cuadrado y cortar en porciones tipo cuadraditos. Es una buena opción si la querés llevar a una reunión o servir en una mesa dulce.
  • Si querés una versión más golosa, podés agregar 50 gr de nueces picadas a la masa. Le dan un toque crocante que combina muy bien con la manzana, pero sin cambiar la esencia de la receta.

Esta torta alemana de manzana queda húmeda, dorada y con mucha fruta en cada porción.

Es una de esas recetas simples que se ven caseras de verdad y siempre dan ganas de repetir.

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