La torta alemana de manzana es una receta clásica, húmeda y bien casera, perfecta para acompañar el mate o el café.
Lleva mucha manzana en el interior, una superficie dorada y un toque de azúcar impalpable que la hace simple, rica y muy tentadora al momento de cortar.

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Ingredientes
- 4 manzanas grandes
- 2 huevos
- 180 gr de azúcar
- 120 ml de aceite neutro
- 120 ml de leche
- 250 gr de harina 0000
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 cdita de canela
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cda de jugo de limón
- 2 cdas de azúcar extra para la superficie
- Azúcar impalpable para espolvorear
Preparación
- Pelar las manzanas, retirar el centro y cortarlas en cubos medianos o láminas gruesas. Colocarlas en un bowl con el jugo de limón para que no se oscurezcan mientras se prepara la mezcla.
- En otro bowl, batir los huevos con el azúcar hasta que la preparación se vea más clara y ligeramente espumosa. No hace falta batir demasiado, solo integrar bien.
- Agregar el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Mezclar hasta obtener una preparación pareja.
- Incorporar la harina tamizada con el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal. Mezclar con movimientos suaves hasta que no queden restos secos.
- Sumar las manzanas a la preparación y mezclar bien para que queden repartidas en toda la masa. La mezcla va a quedar cargada de fruta, y eso es lo que le da la textura húmeda.
- Volcar en un molde redondo de 22 a 24 cm, previamente aceitado y enharinado, o cubierto con papel manteca en la base.
- Emparejar la superficie con una espátula y espolvorear con las 2 cdas de azúcar extra. Esto ayuda a formar una capa superior más dorada y apenas crocante.
- Llevar a horno precalentado a 170 °C durante 45 a 55 minutos, o hasta que la superficie esté bien dorada y al pinchar el centro salga sin masa cruda.
- Dejar enfriar dentro del molde durante 15 minutos antes de desmoldar. Una vez fría o apenas tibia, espolvorear con azúcar impalpable.
- Cortar en porciones y servir sola, con crema batida suave, helado de vainilla o un poco de yogur natural.
Tips y consejos
- Para esta torta conviene usar manzanas firmes, como verdes, rojas firmes o una mezcla de ambas. Las manzanas verdes aportan un sabor más ácido y equilibrado, mientras que las rojas dejan una textura más dulce y suave.
- No cortes las manzanas demasiado chiquitas. Si los trozos son muy pequeños, se pierden dentro de la masa y la torta queda menos interesante al cortar. Lo mejor es que se vean pedacitos de manzana en cada porción.
- La masa no debe quedar líquida como la de un bizcochuelo común. Al tener mucha fruta, queda más pesada y húmeda. Eso está bien: después de horneada, la torta queda compacta, tierna y con una miga cargada de manzana.
- Si querés una textura más rústica, podés reemplazar 50 gr de harina común por harina integral fina. No conviene reemplazar toda la harina, porque puede quedar más pesada y seca.
- La canela combina muy bien con la manzana, pero no hay que pasarse. Con 1 cdita alcanza para dar sabor sin tapar el gusto de la fruta. También se puede sumar una pizca de nuez moscada si querés un toque más especiado.
- El azúcar espolvoreado antes de hornear ayuda a formar una superficie más dorada. Si preferís una torta más simple, podés saltearlo y terminar solo con azúcar impalpable una vez fría.
- Para saber si está lista, no te guíes solo por el palillo, porque las manzanas largan humedad. El centro debe sentirse firme al tacto y la superficie tiene que estar bien dorada. Si el palillo sale húmedo por la fruta, pero sin masa cruda, ya está.
- Si la parte de arriba se dora demasiado rápido y todavía falta cocción en el centro, cubrí el molde con papel aluminio sin apretarlo y seguí horneando unos minutos más.
- Es importante dejarla descansar antes de cortar. Recién salida del horno está muy tierna y puede romperse. Al enfriarse, la miga toma cuerpo y las porciones salen más prolijas.
- Se puede conservar a temperatura ambiente durante 1 día, bien tapada. Si hace calor o querés guardarla más tiempo, conviene llevarla a la heladera y consumirla dentro de los 3 días.
- Para servirla tibia, podés calentar una porción unos segundos en microondas. Queda muy bien porque la manzana vuelve a sentirse suave y la miga recupera humedad.
- También se puede hacer en molde cuadrado y cortar en porciones tipo cuadraditos. Es una buena opción si la querés llevar a una reunión o servir en una mesa dulce.
- Si querés una versión más golosa, podés agregar 50 gr de nueces picadas a la masa. Le dan un toque crocante que combina muy bien con la manzana, pero sin cambiar la esencia de la receta.
Esta torta alemana de manzana queda húmeda, dorada y con mucha fruta en cada porción.
Es una de esas recetas simples que se ven caseras de verdad y siempre dan ganas de repetir.