Estas galletitas de chocolate quedan con una textura suave por dentro, una superficie apenas craquelada y un sabor intenso que las hace perfectas para acompañar una merienda.
Son ideales cuando buscás una receta simple, rendidora y con ese aspecto casero que se nota apenas salen del horno.

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La clave está en no pasarse con la cocción para que mantengan ese centro tierno y húmedo.
Ingredientes
- 180 g de chocolate semiamargo
- 80 g de manteca
- 2 huevos
- 140 g de azúcar
- 1 cdta de esencia de vainilla
- 100 g de harina 0000
- 25 g de cacao amargo
- 1 cdta de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 80 g de chips de chocolate o chocolate picado
Preparación
- Picá el chocolate semiamargo y colocalo en un bowl junto con la manteca. Derretilo a baño María o en microondas en tandas cortas, mezclando cada vez para que no se queme. Una vez que esté liso y brillante, dejalo entibiar unos minutos.
- En otro bowl, batí los huevos con el azúcar durante 2 o 3 minutos, hasta que la mezcla se vea un poco más clara y espumosa. Este paso ayuda a que las galletitas tengan una superficie más brillante y craquelada después de hornearse.
- Agregá la esencia de vainilla y el chocolate derretido ya tibio. Mezclá con movimientos suaves hasta integrar bien. Es importante que el chocolate no esté caliente, porque podría cocinar los huevos y cambiar la textura de la preparación.
- Tamizá la harina, el cacao amargo, el polvo de hornear y la pizca de sal. Incorporá estos secos a la mezcla anterior con una espátula, sin batir de más. La masa debe quedar espesa, húmeda y bastante chocolatosa.
- Sumá los chips de chocolate o el chocolate picado e integralos de manera pareja. Tapá el bowl y llevá la masa a la heladera durante 30 a 40 minutos. Este descanso ayuda a que tome cuerpo y sea más fácil formar las galletitas.
- Precalentá el horno a 180 °C. Forrá una placa con papel manteca o una lámina antiadherente.
- Con una cuchara, tomá porciones de masa y formá bolitas medianas. Ubicalas sobre la placa dejando espacio entre una y otra, porque durante la cocción se expanden un poco.
- Llevá al horno durante 10 a 12 minutos. Las galletitas deben verse firmes en los bordes, pero todavía algo blandas en el centro. Aunque parezcan apenas tiernas, al enfriarse toman más cuerpo y quedan con la textura justa.
- Retirá la placa del horno y dejalas reposar 10 minutos antes de moverlas. Después pasalas con cuidado a una rejilla o plato para que terminen de enfriarse.
Tips y consejos:
- Para que queden bien húmedas por dentro, no las cocines de más. Si se hornean hasta quedar completamente firmes dentro del horno, después pueden secarse al enfriarse.
- Usá cacao amargo de buena calidad, porque es lo que refuerza el sabor intenso del chocolate y evita que las galletitas queden demasiado dulces.
- El descanso en heladera es importante. Si la masa está muy blanda, las galletitas se expanden demasiado y pueden quedar más finas de lo esperado.
- Si querés una textura más intensa, podés usar chocolate picado en trozos pequeños en lugar de chips. Al derretirse, deja partes más suaves y húmedas en cada galletita.
- No hace falta aplastarlas antes de hornear. Con el calor se acomodan solas y quedan con una forma más natural y casera.
- Para conservarlas, guardalas en un recipiente hermético cuando estén completamente frías. Así mantienen mejor la humedad y la textura tierna.
- Si las querés servir más especiales, podés acompañarlas con leche fría, café o una bocha de helado. También quedan muy bien apenas tibias, cuando el chocolate todavía está suave.
- Si preparás más cantidad, podés guardar porciones de masa cruda en el freezer y hornearlas directamente cuando quieras tener galletitas recién hechas.
Estas galletitas de chocolate quedan intensas, tiernas y con una superficie muy tentadora.
Son fáciles de preparar y tienen ese resultado casero que siempre funciona para una merienda, una mesa dulce o para guardar y disfrutar durante la semana.