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Cómo hacer zapallitos rellenos con carne, arroz y queso

Una receta casera, completa y rendidora para preparar un almuerzo bien sabroso sin hacer algo complicado.

Los zapallitos quedan tiernos, el relleno se cocina con carne, arroz y verduras simples, y el queso gratinado le da una terminación irresistible.

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Es una comida práctica, con buena presentación y perfecta para servir recién salida del horno.

Ingredientes

  • 6 zapallitos redondos medianos
  • 300 g de carne picada
  • 1 taza de arroz cocido
  • 1 cebolla mediana
  • 1/2 morrón rojo
  • 1 tomate chico
  • 1 diente de ajo
  • 150 g de queso cremoso, mozzarella o queso fresco
  • 2 cdas de queso rallado
  • 2 cdas de aceite
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra, a gusto
  • 1 cdita de pimentón dulce
  • 1 cdita de orégano
  • Agua, cantidad necesaria

Preparación

  1. Lavá bien los zapallitos y cortales la parte superior, como si fuera una tapa. Reservá esas tapas para apoyar al costado o para usar como presentación si querés servirlos más completos.
  2. Con una cuchara, ahuecá cada zapallito con cuidado, retirando la pulpa del centro sin romper la cáscara. La idea es que queden como recipientes firmes, con paredes de grosor parejo para que soporten el relleno durante la cocción.
  3. Picá la pulpa retirada y reservala. No hace falta usar toda si los zapallitos tienen demasiada semilla o largan mucho líquido, pero una parte ayuda a darle más sabor y humedad al relleno.
  4. Colocá los zapallitos ahuecados en una olla con agua hirviendo y sal durante 5 a 7 minutos. Tienen que ablandarse apenas, pero no deshacerse. Después retiralos con cuidado y dejalos escurrir boca abajo unos minutos.
  5. En una sartén amplia, calentá el aceite y agregá la cebolla picada, el morrón picado y el ajo bien chiquito. Cociná a fuego medio hasta que la cebolla se vea transparente y empiece a tomar aroma.
  6. Sumá la carne picada y mezclá bien, desarmándola con cuchara para que se cocine pareja. Condimentá con sal, pimienta, pimentón dulce y orégano.
  7. Agregá el tomate picado y parte de la pulpa de los zapallitos. Cociná unos minutos más, hasta que el relleno quede sabroso y húmedo, pero sin exceso de líquido.
  8. Incorporá el arroz cocido y mezclá para integrar todo. Probá el punto de sal y corregí si hace falta. El relleno debe quedar firme, jugoso y fácil de colocar dentro de los zapallitos.
  9. Acomodá los zapallitos en una fuente para horno apenas aceitada. Rellenalos con la mezcla de carne y arroz, presionando suavemente con una cuchara, pero sin aplastar demasiado.
  10. Colocá por encima el queso cremoso, mozzarella o queso fresco en trozos. Terminá con un poco de queso rallado para que gratine mejor.
  11. Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que los zapallitos estén tiernos y el queso se vea fundido, gratinado y con algunos puntos apenas tostados.
  12. Retirá la fuente del horno y dejá reposar 5 minutos antes de servir. Ese descanso ayuda a que el relleno se acomode y los zapallitos no se rompan al pasarlos al plato.

Tips y consejos:

  • Elegí zapallitos redondos firmes, de tamaño parecido, para que se cocinen todos al mismo tiempo.
  • No los hiervas demasiado antes de rellenarlos, porque después van al horno y pueden quedar muy blandos.
  • Si la pulpa tiene muchas semillas o está muy aguada, usá solo una parte para que el relleno no quede líquido.
  • El arroz debe estar cocido antes de mezclarlo con la carne. Si usás arroz recién hecho, dejalo entibiar unos minutos para que no humedezca de más la preparación.
  • Para que el relleno tenga más sabor, dejá que la carne se dore un poco antes de agregar el tomate y la pulpa.
  • El queso cremoso queda muy bien porque se funde y cubre el relleno, pero también podés usar mozzarella si querés una terminación más gratinada.
  • Si querés que queden más firmes al servir, dejalos reposar unos minutos después del horno en lugar de cortarlos apenas salen.
  • También se pueden preparar con anticipación: los dejás rellenos en la fuente, los guardás en la heladera y los gratinás justo antes de comer.

Quedan tiernos, jugosos y con una cobertura de queso bien gratinada que los hace muy tentadores.

Son una opción completa para el almuerzo, con verduras, carne, arroz y una presentación casera que siempre queda bien.

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