Son una opción fácil, rendidora y con ese aspecto casero que siempre queda bien en la mesa.
La textura es tierna, apenas húmeda por dentro y con un dorado muy tentador por fuera.

Te recomendamos: Torta milhojas de panqueques con dulce de leche
Además, se preparan rápido y se pueden servir con una terminación simple para que queden mucho más vistosos.
Ingredientes
- 2 bananas maduras
- 2 huevos
- 1 taza de avena arrollada
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cda de miel, opcional para la mezcla
- Manteca o aceite, cantidad necesaria para la sartén
Para servir:
- Rodajas de banana
- Miel a gusto
- Avena arrollada para decorar, opcional
Preparación
- Pelá las bananas y pisalas en un bowl con un tenedor hasta formar un puré lo más parejo posible. No hace falta que quede completamente liso; si quedan algunos pedacitos pequeños, ayudan a que los panqueques tengan una textura más casera.
- Agregá los huevos y mezclá bien hasta integrar. Sumá la esencia de vainilla, la pizca de sal y, si querés un resultado un poco más dulce, incorporá una cda de miel.
- Añadí la avena arrollada y el polvo de hornear. Mezclá hasta obtener una preparación espesa, húmeda y fácil de tomar con cuchara. Si preferís una textura más lisa, podés procesar todo unos segundos, pero para que queden más rústicos y naturales conviene no triturar demasiado.
- Dejá reposar la mezcla entre 5 y 10 minutos. Este paso ayuda a que la avena absorba parte de la humedad y la preparación tome más cuerpo.
- Calentá una sartén antiadherente a fuego bajo o medio bajo. Untá apenas con manteca o unas gotas de aceite, retirando el exceso con papel de cocina para que no queden grasosos.
- Colocá porciones de mezcla con una cuchara, formando panqueques medianos. No hace falta que queden perfectamente redondos; de hecho, un borde irregular les da un aspecto más casero y apetitoso.
- Cociná durante 2 o 3 minutos, hasta que la base esté dorada y los bordes se vean más firmes. Dales vuelta con cuidado y cocinalos 1 o 2 minutos más del otro lado.
- Apilalos en un plato a medida que salen. Para servir, agregá rodajas de banana por encima y dejá caer un chorrito de miel con una cuchara, para que se vea brillante y tentador.
Tips y consejos:
- Usá bananas bien maduras, porque aportan mejor textura y dulzor natural.
- Cocinalos a fuego bajo o medio bajo para que se doren sin quemarse por fuera.
- Si la mezcla queda demasiado líquida, agregá una o dos cdas más de avena y dejá reposar unos minutos.
- Si queda muy espesa, podés sumar apenas un chorrito de leche para aflojarla.
- Para que se vean más caseros, no los hagas todos iguales: variá apenas el tamaño y dejá que los bordes queden naturales.
- No los aplastes con la espátula mientras se cocinan, así conservan mejor la humedad interior.
- La miel queda mejor si la agregás al final, justo antes de servir, para que caiga sobre la superficie y se vea más brillante.
- También podés acompañarlos con yogur natural, frutas frescas o un poco de canela.
Quedan suaves, dorados y con una presentación muy llamativa sin necesidad de complicarse.
Son ideales para preparar en pocos minutos y servir con una terminación simple, casera y bien tentadora.