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Cómo hacer tarta cremosa de coco y dulce de leche

La tarta cremosa de coco y dulce de leche combina una base dorada, una capa de dulce de leche y una suave crema de coco.

Al cortarla se distinguen perfectamente sus capas, logrando una presentación muy atractiva.

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El coco tostado aporta un toque final delicioso que realza todo su sabor.

Ingredientes

Para la base:

  • 220 g de harina 0000
  • 100 g de manteca fría
  • 70 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cdta de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para el relleno:

  • 450 g de dulce de leche repostero
  • 250 ml de leche
  • 200 ml de crema de leche
  • 100 g de coco rallado
  • 80 g de azúcar
  • 2 yemas
  • 2 cdas de almidón de maíz
  • 1 cdta de esencia de vainilla

Para terminar:

  • 40 g de coco en escamas o coco rallado
  • 1 cda de azúcar impalpable, opcional

Preparación

  1. Colocá la harina en un bowl junto con el azúcar y la pizca de sal. Agregá la manteca fría cortada en cubitos y deshacela con la punta de los dedos hasta formar un arenado. La idea es trabajarla rápido para que la manteca no se derrita demasiado.
  2. Sumá el huevo y la esencia de vainilla. Uní la masa sin amasar de más, solo hasta que se forme un bollo. Si hiciera falta, agregá apenas una cucharadita de agua fría, pero solo si la masa está muy seca.
  3. Envolvé la masa y llevala a la heladera durante 30 minutos. Este descanso ayuda a que después se pueda estirar mejor y mantenga la forma durante la cocción.
  4. Estirá la masa sobre la mesada apenas enharinada y cubrí una tartera desmontable de 22 a 24 cm. Presioná bien los bordes y retirà el excedente. Pinchá la base con un tenedor.
  5. Llevá la base al horno precalentado a 180 °C durante 15 a 18 minutos, hasta que esté cocida y apenas dorada. Retirá y dejá enfriar unos minutos.
  6. Cubrí la base con el dulce de leche repostero, formando una capa pareja y generosa. Usá una espátula para distribuirlo bien hasta los bordes, sin mezclarlo con la masa.
  7. Para la crema de coco, colocá en una cacerolita la leche, la crema, el azúcar, las yemas, el almidón de maíz y la esencia de vainilla. Mezclá bien en frío hasta disolver el almidón y evitar grumos.
  8. Llevá a fuego bajo, revolviendo siempre, hasta que la preparación espese y tome textura de crema. Cuando empiece a formar cuerpo, agregá el coco rallado y cociná 1 minuto más, mezclando para que quede bien integrado.
  9. Retirá del fuego y dejá entibiar apenas. Luego volcá la crema de coco sobre la capa de dulce de leche y emparejá la superficie con una espátula.
  10. Espolvoreá por encima el coco en escamas o coco rallado. Llevá la tarta al horno durante 8 a 10 minutos, solo para dorar suavemente la cobertura. También podés tostar el coco aparte en una sartén y agregarlo al final si preferís controlar mejor el color.
  11. Dejá enfriar la tarta a temperatura ambiente y después llevala a la heladera durante al menos 3 horas. Este reposo es importante para que las capas tomen firmeza y al cortar se vea bien la base, el dulce de leche y la crema de coco.
  12. Desmoldá con cuidado y serví en porciones. Para que el corte quede prolijo, usá un cuchillo liso y limpiá la hoja entre cada porción.

Tips y consejos:

  • Para que la base quede firme y dorada, no la trabajes demasiado al hacer la masa. Si se amasa de más, puede quedar dura en lugar de tierna y quebradiza.
  • El dulce de leche repostero es la mejor opción porque mantiene mejor la forma y no se escurre tanto al cortar la tarta. Si usás uno más blando, conviene refrigerar bien antes de servir.
  • La crema de coco debe quedar espesa antes de colocarla sobre el dulce de leche. Si queda muy líquida, las capas pueden mezclarse y perder prolijidad.
  • El coco rallado absorbe parte de la humedad de la crema, por eso conviene cocinarlo un minuto dentro de la preparación. Así queda más integrado y con una textura cremosa.
  • Para un acabado más atractivo, el coco de arriba debe quedar apenas tostado, no demasiado oscuro. Un dorado suave alcanza para sumar aroma y textura.
  • La tarta se corta mucho mejor después de varias horas de frío. Si la servís apenas armada, el relleno puede estar demasiado blando.
  • Si querés que la porción se vea bien de costado, cortá una porción generosa y levantala con una espátula ancha. Así se sostienen mejor las capas y se aprecia el contraste entre la masa, el dulce de leche y la crema de coco.
  • Esta tarta queda muy bien servida sola, pero también podés acompañarla con café, té o una cucharada de crema apenas batida si querés una presentación más completa.

La combinación de dulce de leche, coco cremoso y masa dorada hace que esta tarta tenga una presencia muy tentadora.

Bien fría y con el coco apenas tostado por encima, queda ideal para cortar en porciones prolijas y servir en una mesa dulce o como cierre de una comida especial.

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