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Cómo hacer postre de leche condensada, vainilla y galletitas

Este postre de leche condensada, vainilla y galletitas es cremoso, abundante y muy fácil de preparar.

Lleva capas suaves, una crema dulce con sabor a vainilla y galletitas que se humedecen hasta quedar tiernas, logrando un postre casero ideal para servir en porciones generosas.

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Ingredientes

  • 1 lata de leche condensada, 395 gr aprox.
  • 700 ml de leche
  • 3 cdas de fécula de maíz
  • 2 yemas
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 200 ml de crema de leche
  • 250 gr de galletitas de vainilla
  • 100 ml de leche extra para humedecer las galletitas
  • 1 cda de azúcar, opcional
  • Galletitas trituradas para decorar

Preparación

  1. Colocá en una olla la leche condensada, 500 ml de leche y las yemas. Mezclá bien con batidor de mano hasta integrar todo.
  2. En un recipiente aparte, disolvé la fécula de maíz con los 200 ml de leche restantes. Mezclá hasta que no queden grumos.
  3. Agregá la fécula disuelta a la olla y llevá la preparación a fuego medio-bajo, mezclando constantemente para que no se pegue en el fondo.
  4. Cociná hasta que la crema espese y tome una textura lisa, suave y cremosa. Es importante no dejar de mezclar, porque la fécula espesa rápido y puede formar grumos.
  5. Cuando la crema esté lista, apagá el fuego y agregá la esencia de vainilla. Mezclá bien para perfumar toda la preparación.
  6. Pasá la crema a un bowl y cubrila con film en contacto, tocando la superficie. Esto evita que se forme una capa dura mientras se enfría.
  7. Dejá entibiar la crema a temperatura ambiente. No hace falta que esté completamente fría, pero sí debe perder el calor fuerte antes de armar el postre.
  8. Batí la crema de leche hasta que tome un poco de cuerpo. No tiene que quedar demasiado firme, solo cremosa y aireada.
  9. Incorporá la crema batida a la crema de leche condensada y vainilla con movimientos suaves, hasta obtener una mezcla más liviana y bien pareja.
  10. En un plato hondo, colocá la leche extra para humedecer las galletitas. Si querés, podés agregar una cucharada de azúcar o unas gotas de esencia de vainilla.
  11. Pasá las galletitas apenas por la leche, sin dejarlas demasiado tiempo para que no se rompan.
  12. Colocá una capa de galletitas humedecidas en la base de una fuente rectangular o cuadrada.
  13. Cubrí con una capa generosa de crema de leche condensada y vainilla, distribuyéndola bien con una cuchara o espátula.
  14. Repetí el armado alternando galletitas y crema hasta completar la fuente. Terminá con una capa abundante de crema en la superficie.
  15. Triturá algunas galletitas con las manos o con un palo de amasar y espolvorealas por encima para decorar.
  16. Llevá el postre a la heladera durante al menos 4 horas. Si podés dejarlo de un día para el otro, queda mucho mejor porque las galletitas se humedecen bien y la crema toma más cuerpo.
  17. Serví en porciones grandes, retirando cada cuadrado con una espátula para que se vean las capas cremosas del interior.

Tips y consejos

  • Para que la crema salga lisa y sin grumos, la fécula de maíz siempre conviene disolverla primero en leche fría. Si la agregás directamente a la olla caliente, puede apelmazarse.
  • El fuego debe ser medio-bajo. Si la crema se cocina con fuego muy fuerte, puede pegarse en el fondo o espesarse de golpe antes de quedar bien integrada.
  • No dejes de mezclar mientras la crema se cocina. El batidor de mano ayuda mucho porque rompe los grumos y deja una textura más suave.
  • La esencia de vainilla se agrega al final para que conserve mejor su aroma. Si se cocina demasiado, puede perder intensidad.
  • La crema de leche aporta una textura más suave y aireada. No hace falta batirla a punto chantilly firme; con que tome cuerpo alcanza para que el postre quede más cremoso.
  • Las galletitas deben humedecerse apenas. Si las dejás mucho tiempo en la leche, se rompen antes de acomodarlas y el postre puede quedar demasiado blando.
  • Si querés un postre más firme para cortar porciones prolijas, dejalo enfriar varias horas. El descanso en heladera es clave para que la crema tome cuerpo y las capas se acomoden.
  • Si lo preparás de un día para el otro, queda más rico. Las galletitas absorben parte de la crema y la leche, y el postre queda más integrado y suave.
  • Para decorar, lo mejor es usar galletitas trituradas justo antes de servir o después de que el postre ya esté frío. Si las ponés demasiado temprano, pueden humedecerse, aunque eso también queda rico si te gusta una cobertura más suave.
  • Podés sumar un poco de ralladura de limón o naranja a la crema para darle un toque fresco. Usá poca cantidad para que no tape el sabor principal de la vainilla.
  • Si querés una versión más dulce, podés agregar una capa fina de dulce de leche entre las galletitas y la crema. Conviene poner poca cantidad para que no quede empalagoso.
  • Si la crema queda demasiado espesa, podés aflojarla con un chorrito de leche antes de armar el postre. Si queda muy líquida, cocinala unos minutos más hasta que tome cuerpo.
  • Para conservarlo, guardalo en la heladera bien tapado durante 3 días. No conviene dejarlo mucho tiempo a temperatura ambiente porque lleva leche, crema y yemas.
  • Para servirlo mejor, usá una espátula ancha y cortá las porciones con un cuchillo limpio. Así se mantiene la forma y se ven mejor las capas del interior.
  • Este postre también se puede hacer con galletitas de chocolate, de coco o de miel. Cada una cambia el sabor, pero la base cremosa de leche condensada y vainilla combina muy bien con todas.

Es un postre simple, rendidor y muy tentador, perfecto para preparar con anticipación.

La mezcla de crema suave, galletitas húmedas y vainilla lo convierte en una opción casera que siempre dan ganas de repetir.

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