Esta natilla de vainilla queda suave, cremosa y con un sabor delicado que combina muy bien con frutas frescas.
La mezcla de vainilla, leche y yemas forma una crema espesa, mientras que las frutas aportan frescura y un contraste muy agradable.

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Ingredientes
Para la natilla
- 750 ml de leche
- 5 yemas
- 120 gr de azúcar
- 45 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 20 gr de manteca
- 1 pizca de sal
Para las frutas
- 150 gr de frutillas
- 1 kiwi
- 1 durazno o 150 gr de duraznos
- 100 gr de arándanos
- 100 gr de frambuesas
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cda de azúcar, opcional
Preparación
- Colocar las yemas en un bowl junto con el azúcar y mezclar hasta que la preparación quede bien integrada.
- Agregar la maicena y continuar mezclando hasta obtener una crema lisa y sin grumos.
- Calentar la leche en una olla junto con la esencia de vainilla y la pizca de sal.
- Cuando la leche esté bien caliente, pero sin llegar a hervir, retirar una pequeña cantidad y agregarla lentamente sobre la mezcla de yemas.
- Mezclar constantemente para igualar las temperaturas y evitar que las yemas se cocinen de golpe.
- Incorporar el resto de la leche poco a poco mientras se continúa revolviendo.
- Volver toda la preparación a la olla y cocinar a fuego medio-bajo.
- Revolver constantemente con un batidor de mano hasta que la natilla comience a espesar.
- Una vez que tenga una consistencia cremosa y firme, cocinar durante aproximadamente 1 minuto más sin dejar de mezclar.
- Retirar del fuego, agregar la manteca y mezclar hasta que se derrita completamente.
- Pasar la natilla a un recipiente y cubrir la superficie con film en contacto para evitar que se forme una película.
- Dejar enfriar primero a temperatura ambiente y luego llevar a la heladera durante al menos 2 horas.
- Mientras tanto, lavar las frutas y secarlas bien.
- Cortar las frutillas, el kiwi y el durazno en trozos medianos.
- Mezclar las frutas con el jugo de limón. Si están poco dulces, agregar una cucharada de azúcar.
- Cuando la natilla esté bien fría, mezclarla suavemente con un batidor para recuperar una textura cremosa.
- Colocar la natilla en una copa grande o repartirla en copas individuales.
- Distribuir las frutas frescas por encima, procurando combinar los distintos colores y sabores.
- Llevar nuevamente a la heladera durante unos 30 minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Cocinar la natilla a fuego medio-bajo ayuda a evitar que se formen grumos.
- Revolver constantemente, especialmente cuando comienza a espesar.
- Si aparecen pequeños grumos, se puede pasar la crema por un colador mientras todavía está caliente.
- La manteca aporta una textura más suave y brillante.
- No agregar las frutas mientras la natilla esté caliente.
- Secar bien las frutas evita que larguen demasiado líquido sobre la crema.
- También se pueden usar mango, banana, cerezas o ananá.
- Agregar las frutas poco antes de servir ayuda a conservar mejor su textura.
- La natilla puede prepararse con un día de anticipación y mantenerse refrigerada.
- Para un sabor más intenso se puede utilizar una chaucha de vainilla en lugar de esencia.
Queda cremosa, suave y fresca, con el sabor de la vainilla acompañado por frutas jugosas y ligeramente ácidas.