Este budín combina una miga húmeda y suave con vetas intensas de café y chocolate.
La cobertura de café, el chocolate derretido y los rulos decorativos lo convierten en una opción especial para acompañar el mate o servir como postre.

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Ingredientes
Para el budín:
- 3 huevos
- 180 gr de azúcar
- 120 ml de aceite neutro
- 150 ml de leche
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 250 gr de harina leudante
- 1 pizca de sal
- 2 cdas de café instantáneo
- 2 cdas de agua caliente
- 30 gr de cacao amargo
- 60 gr de chocolate semiamargo derretido
Para la cobertura de café:
- 120 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de café instantáneo
- 2 cdas de leche caliente
Para decorar:
- 80 gr de chocolate semiamargo
- 30 gr de chocolate blanco
- Granos de café, opcional
- Rulos o virutas de chocolate
- Cacao amargo para espolvorear
Preparación
- Precalentar el horno a 170 °C. Enmantecar y enharinar un molde para budín de aproximadamente 24 x 10 cm. También se puede cubrir la base con papel manteca para facilitar el desmolde.
- Disolver el café instantáneo en las 2 cdas de agua caliente. Mezclar bien y dejar enfriar mientras se prepara el resto de la masa.
- Colocar los huevos y el azúcar en un bowl amplio. Batir durante 3 o 4 minutos, hasta que la preparación se vea más clara, aireada y haya aumentado un poco de volumen.
- Incorporar el aceite en forma de hilo mientras se continúa mezclando. Agregar la leche y la esencia de vainilla.
- Sumar la harina leudante y la pizca de sal en dos tandas. Integrar con espátula o batidor de mano, realizando movimientos suaves hasta obtener una masa lisa y sin grumos.
- Dividir la preparación en dos partes similares. A una de ellas agregarle el café disuelto y mezclar hasta integrar.
- A la otra parte incorporarle el cacao amargo previamente tamizado y el chocolate semiamargo derretido. Mezclar hasta conseguir una masa de color parejo.
- Volcar en el molde porciones alternadas de masa de café y de chocolate. Se puede colocar primero una cucharada de cada una y continuar hasta completar toda la preparación.
- Pasar un cuchillo o palillo por la masa realizando movimientos amplios en forma de espiral. No mezclar demasiado, porque se perderá el efecto marmolado y el interior quedará de un solo color.
- Llevar al horno durante 45 a 55 minutos. El tiempo puede variar según el tamaño del molde y la potencia del horno. El budín estará listo cuando la superficie se vea firme y, al pinchar el centro, el palillo salga seco o con algunas migas húmedas.
- Retirar del horno y dejar reposar dentro del molde durante 15 minutos. Luego desmoldar con cuidado y colocar sobre una rejilla hasta que se enfríe completamente.
- Para la cobertura, disolver el café instantáneo en la leche caliente. Incorporar el azúcar impalpable de a poco y mezclar hasta obtener un glaseado espeso, pero fluido.
- Distribuir el glaseado de café sobre el budín frío, dejando que caiga suavemente por algunos bordes.
- Derretir el chocolate semiamargo y realizar líneas finas sobre la cobertura. Repetir con el chocolate blanco para crear contraste.
- Terminar con virutas o rulos de chocolate, una pequeña cantidad de cacao amargo y algunos granos de café, sin sobrecargar la superficie.
Tips y consejos
- Los huevos y la leche deben estar a temperatura ambiente. Esto permite que los ingredientes se integren mejor y ayuda a conseguir una miga más pareja.
- Utilizar aceite neutro, como girasol o maíz, evita que aparezcan sabores fuertes y mantiene el budín húmedo durante más tiempo.
- El café instantáneo debe disolverse antes de incorporarlo. Si se agrega directamente en polvo, pueden quedar pequeños grumos amargos dentro de la masa.
- Para conseguir un sabor a café más intenso, se puede usar una cucharada adicional de café instantáneo. No conviene aumentar demasiado la cantidad de agua porque modifica la consistencia.
- El cacao amargo debe tamizarse para evitar grumos difíciles de integrar.
- El chocolate derretido no debe estar caliente cuando se incorpora a la masa. Conviene dejarlo entibiar unos minutos para que no altere la preparación.
- Las dos masas deben tener una consistencia similar. Si la parte de chocolate queda demasiado espesa por el cacao, se puede agregar 1 cda de leche.
- Para lograr un marmolado atractivo, alternar porciones pequeñas de cada masa. Si se vuelcan dos bloques grandes, el dibujo interior será menos marcado.
- Al pasar el cuchillo por el molde, hacer solamente dos o tres movimientos amplios. Revolver demasiado mezcla los colores y elimina las vetas.
- No llenar el molde hasta el borde. La masa debe ocupar aproximadamente tres cuartas partes de su capacidad para que pueda crecer sin desbordarse.
- Evitar abrir el horno durante los primeros 35 minutos. El cambio brusco de temperatura puede hacer que el budín se hunda en el centro.
- Si la superficie se dora demasiado rápido, cubrirla suavemente con papel aluminio y continuar la cocción.
- El palillo debe introducirse en la parte central, que es la zona que tarda más en cocinarse. Puede salir con alguna miga húmeda, pero no con masa líquida.
- Dejar reposar el budín antes de desmoldar evita que se quiebre. Cuando está recién salido del horno, la miga todavía se encuentra muy delicada.
- La cobertura debe colocarse sobre el budín completamente frío. Si todavía está tibio, el glaseado se vuelve demasiado líquido y desaparece dentro de la miga.
- Si el glaseado queda muy espeso, agregar unas gotas de leche. Si queda demasiado líquido, sumar un poco más de azúcar impalpable.
- Para obtener rulos de chocolate, pasar un pelapapas por el borde de una tableta que esté a temperatura ambiente.
- Los granos de café se usan principalmente como decoración. Pueden retirarse antes de cortar si no se desea masticarlos.
- Se pueden incorporar 70 gr de chips de chocolate dentro de la masa, aunque el budín ya tiene un sabor intenso sin necesidad de agregarlos.
- También se puede sumar una pizca de canela a la mezcla de café para darle un aroma más cálido.
- Una vez decorado, conservarlo tapado a temperatura ambiente durante 2 días o en la heladera hasta 4 días.
- Si se guarda en la heladera, conviene retirarlo entre 20 y 30 minutos antes de servir para que la miga vuelva a sentirse tierna.
Queda húmedo, aromático y con un marmolado diferente en cada porción, acompañado por una cubierta intensa de café y chocolate.