Esta chocotorta de pistacho combina las clásicas Chocolinas con una crema suave, intensa y bien abundante.
Queda firme después del frío, con capas marcadas y un contraste muy rico entre el chocolate, el dulce de leche y el pistacho.

Te recomendamos: Pomelo confitado en tiras
Ingredientes
- 400 gr de Chocolinas
- 400 gr de dulce de leche repostero
- 400 gr de queso crema
- 180 gr de pasta o crema de pistacho
- 150 ml de leche
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 80 gr de pistachos picados
Para la cubierta:
- 150 gr de queso crema
- 100 gr de pasta o crema de pistacho
- 2 cdas de azúcar impalpable
- 40 gr de pistachos picados
Preparación
- Colocar el dulce de leche, los 400 gr de queso crema y la pasta de pistacho en un bowl. Mezclar hasta obtener una crema pareja, suave y sin grumos.
- Probar la preparación antes de seguir. Si la pasta de pistacho es muy intensa o poco dulce, se puede agregar 1 o 2 cdas de azúcar impalpable.
- Mezclar la leche con la esencia de vainilla en un plato hondo.
- Pasar las Chocolinas rápidamente por la leche. Deben humedecerse apenas, sin quedar blandas ni romperse.
- Acomodar una primera capa de Chocolinas en una fuente rectangular, cubriendo bien toda la base.
- Distribuir encima una capa generosa de la crema de pistacho y dulce de leche. Emparejar con una espátula, procurando que llegue hasta los bordes.
- Agregar una segunda capa de Chocolinas humedecidas y cubrir nuevamente con crema.
- Terminar con una tercera y última capa de Chocolinas. No conviene agregar más, porque el postre puede quedar demasiado alto y perder el equilibrio entre las galletitas y el relleno.
- Para la cubierta, mezclar los 150 gr de queso crema con los 100 gr de crema de pistacho y el azúcar impalpable.
- Extender la cubierta sobre la última capa de Chocolinas y terminar con los pistachos picados.
- Tapar la fuente y llevar a la heladera por un mínimo de 8 horas. Lo ideal es dejarla de un día para el otro para que las Chocolinas se ablanden de manera pareja y el relleno tome firmeza.
- Servir bien fría, cortando las porciones con una espátula amplia para que las tres capas se mantengan visibles.
Tips y consejos
- La fuente ideal para estas cantidades es de aproximadamente 20 x 30 cm. Si es mucho más grande, la chocotorta quedará baja; si es más chica, puede quedar demasiado alta.
- Usar dulce de leche repostero ayuda a que el relleno tenga más cuerpo y no se desarme al servir.
- La pasta de pistacho puede variar mucho de una marca a otra. Algunas son dulces y suaves, mientras que otras tienen un sabor más concentrado. Conviene probarla antes de agregar azúcar.
- Si la crema queda demasiado firme, se puede sumar 1 o 2 cdas de crema de leche o leche. Hay que hacerlo de a poco para no dejarla líquida.
- No dejar las Chocolinas dentro de la leche. Solo hay que pasarlas rápidamente por ambos lados.
- Si las galletitas se humedecen demasiado, el postre puede quedar aguado y perder la forma al cortar.
- Tres capas de Chocolinas son suficientes para lograr una chocotorta firme, equilibrada y fácil de servir.
- Para conseguir un sabor a pistacho más marcado, se pueden agregar 2 cdas de pistachos bien molidos al relleno.
- Los pistachos de la cubierta deben colocarse justo antes de llevar la fuente a la heladera o poco antes de servir, para conservar mejor su textura.
- Si se busca un acabado más prolijo, conviene alisar la cubierta con una espátula apenas humedecida.
- Para cortar porciones limpias, pasar el cuchillo por agua caliente, secarlo y hacer cada corte sin arrastrar demasiado la crema.
- El tiempo de frío es fundamental. Con menos de 6 horas, las Chocolinas pueden seguir demasiado firmes y las capas no quedan bien unidas.
- Se puede preparar con un día de anticipación. De hecho, suele quedar mejor porque el sabor se asienta y la textura mejora.
- Conservarla siempre en la heladera, bien tapada, hasta 3 días.
- No conviene congelarla, porque el queso crema puede cambiar de textura al descongelarse.
El resultado es una chocotorta distinta, cremosa y muy vistosa, con el sabor clásico del chocolate y un toque de pistacho que la vuelve más especial.