Esta torta soufflé de limón queda alta, liviana y muy suave, con una textura aireada que se deshace en la boca.
El sabor cítrico es fresco y delicado, mientras que la superficie dorada y el glaseado de limón le dan una presentación espectacular.

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Ingredientes
Para la torta:
- 250 gr de queso crema
- 50 gr de manteca
- 100 ml de leche
- 6 huevos
- 120 gr de azúcar
- 50 gr de harina
- 20 gr de fécula de maíz
- Ralladura de 2 limones
- 2 cdas de jugo de limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la cubierta:
- 100 gr de azúcar impalpable
- 2 cdas de jugo de limón
- Ralladura de limón a gusto
Preparación
- Precalentar el horno a 150 °C. Forrar la base y los laterales de un molde desmontable de 20 cm con papel manteca, dejando que el papel sobresalga unos centímetros.
- Separar las claras de las yemas. Reservar las claras en un recipiente limpio y seco.
- Colocar el queso crema, la manteca y la leche en una olla pequeña. Calentar a fuego bajo, mezclando, hasta obtener una crema lisa. No debe hervir.
- Retirar del fuego y agregar las yemas de a una, mezclando bien después de cada incorporación.
- Añadir la ralladura, el jugo de limón y la esencia de vainilla.
- Tamizar la harina y la fécula de maíz sobre la preparación. Integrar con batidor de mano hasta que no queden grumos.
- Batir las claras con la pizca de sal. Cuando comiencen a formar espuma, agregar el azúcar de a poco y continuar batiendo hasta obtener un merengue firme, brillante y con picos suaves.
- Incorporar una tercera parte del merengue a la mezcla de limón para aligerarla.
- Agregar el resto del merengue en dos tandas, con movimientos envolventes y suaves para no perder el aire.
- Verter la preparación en el molde y alisar delicadamente la superficie.
- Colocar el molde dentro de una fuente más grande y agregar agua caliente hasta cubrir aproximadamente 2 cm de altura. La cocción a baño María ayuda a que la torta quede húmeda y pareja.
- Hornear durante 60 a 70 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro tiemble levemente al mover el molde.
- Apagar el horno, entreabrir la puerta y dejar la torta dentro durante 20 minutos. Este descanso gradual ayuda a evitar que se hunda de golpe.
- Retirar del horno y dejar enfriar completamente antes de desmoldar.
- Para la cubierta, mezclar el azúcar impalpable con el jugo de limón hasta obtener un glaseado espeso pero fluido.
- Distribuir el glaseado sobre la torta fría y terminar con un poco de ralladura de limón.
Tips y consejos
- Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. Esto permite que se integren mejor y ayuda a lograr una mezcla uniforme, sin grumos de queso crema.
- El merengue no debe quedar demasiado seco. Los picos firmes pero todavía flexibles se incorporan con mayor facilidad y conservan mejor el aire dentro de la preparación.
- Los movimientos envolventes son fundamentales. Si se mezcla con fuerza, las claras pierden volumen y la torta puede quedar baja o compacta.
- El baño María debe llevar agua caliente, pero no hirviendo. También conviene envolver la base del molde desmontable con papel aluminio para evitar que entre agua.
- No hay que abrir el horno durante los primeros 50 minutos. Un cambio brusco de temperatura puede hacer que el centro se hunda antes de terminar la cocción.
- Es normal que la torta baje un poco mientras se enfría. Lo importante es que conserve una textura aireada y un interior húmedo, sin quedar líquido.
- Para cortarla con prolijidad, conviene usar un cuchillo liso humedecido con agua caliente y limpiarlo entre cada porción.
Servida fría o apenas fresca, queda liviana, esponjosa y con un sabor intenso a limón, ideal para acompañar con café o té.