Estos crepes son una opción ideal para el desayuno o la merienda, con una masa fina y tierna, una crema suave y abundante fruta fresca.
Se pueden preparar con anticipación y armar en el momento para que mantengan una textura delicada y una presentación atractiva.

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Ingredientes
Para los crepes:
- 2 huevos
- 250 ml de leche
- 125 gr de harina 0000
- 20 gr de manteca derretida
- 1 cda de azúcar
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Manteca adicional para la sartén
Para la crema:
- 250 ml de crema de leche bien fría
- 3 cdas de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para el relleno y la decoración:
- 200 gr de frutillas
- 1 banana
- 1 kiwi
- 100 gr de arándanos
- Azúcar impalpable para decorar
Preparación
- Colocar los huevos, la leche, el azúcar, la esencia de vainilla y la sal dentro de un recipiente. Batir a mano hasta integrar bien todos los ingredientes.
- Agregar la harina poco a poco mientras se continúa mezclando para evitar la formación de grumos.
- Incorporar la manteca derretida y mezclar hasta obtener una preparación líquida, lisa y uniforme.
- Cubrir el recipiente y dejar reposar la masa en la heladera durante 20 a 30 minutos. Este descanso ayuda a que la harina se hidrate y los crepes queden más suaves.
- Calentar una sartén antiadherente de aproximadamente 20 cm a fuego medio. Pasar una pequeña cantidad de manteca por la superficie.
- Verter un cucharón pequeño de masa y mover rápidamente la sartén para distribuirla en una capa fina.
- Cocinar durante aproximadamente 1 minuto, hasta que los bordes comiencen a despegarse y la parte inferior se vea apenas dorada.
- Dar vuelta el crepe con ayuda de una espátula y cocinar entre 20 y 30 segundos del otro lado.
- Retirar y colocar sobre un plato. Repetir el procedimiento con el resto de la masa, enmantecando la sartén solamente cuando sea necesario.
- Dejar enfriar completamente los crepes antes de rellenarlos. Si se coloca la crema mientras todavía están calientes, comenzará a derretirse.
- Para preparar la crema, colocar la crema de leche bien fría dentro de un recipiente y comenzar a batir a velocidad media.
- Cuando empiece a tomar cuerpo, agregar el azúcar impalpable y la esencia de vainilla.
- Continuar batiendo hasta obtener una crema firme, aireada y fácil de distribuir. Evitar batir de más para que no se corte.
- Lavar y secar bien todas las frutas. Cortar las frutillas en láminas, la banana en rodajas y el kiwi en medias rodajas o trozos pequeños.
- Colocar un crepe sobre una superficie limpia y distribuir una porción de crema en el centro, sin llegar demasiado a los bordes.
- Agregar frutillas, banana, kiwi y algunos arándanos sobre la crema.
- Doblar el crepe por la mitad y luego nuevamente para formar un triángulo. También se puede enrollar suavemente, procurando que el relleno no se escape.
- Repetir el procedimiento con el resto de los crepes y acomodarlos sobre una fuente o plato amplio.
- Terminar con azúcar impalpable, algunas frutas frescas por encima y una pequeña cantidad extra de crema si se desea.
Tips y consejos
- La masa debe quedar bastante líquida. Si está demasiado espesa después del reposo, se pueden agregar 1 o 2 cdas de leche y mezclar nuevamente.
- El primer crepe suele utilizarse como prueba para ajustar la temperatura de la sartén. Si se dora demasiado rápido, conviene bajar un poco el fuego.
- Para lograr crepes finos, no se debe colocar demasiada masa. Es mejor utilizar un cucharón pequeño y distribuirla rápidamente por toda la sartén.
- La sartén tiene que estar caliente, pero no debe humear. Si está demasiado fría, la masa quedará gruesa y tardará en cocinarse; si está muy caliente, se dorará antes de poder distribuirla.
- No es necesario agregar manteca antes de cada crepe. Una capa muy abundante puede dejar manchas de cocción irregulares y una textura grasosa.
- Si aparecen grumos en la masa, se puede pasar la preparación por un colador fino antes del reposo.
- El descanso de la masa no debe omitirse cuando se busca una textura más elástica. También ayuda a que los crepes no se rompan al doblarlos.
- Para mantenerlos suaves mientras se cocina el resto, conviene apilarlos y cubrirlos con un plato invertido o un paño limpio.
- Los crepes se pueden preparar con varias horas de anticipación. Una vez fríos, deben guardarse apilados, cubiertos y dentro de la heladera.
- Si se preparan el día anterior, colocar un trozo de papel manteca entre algunos de ellos facilita separarlos sin romperlos.
- La crema de leche debe estar bien fría antes de batir. También se puede enfriar el recipiente durante unos minutos para que tome consistencia más rápidamente.
- El azúcar impalpable se integra mejor que el azúcar común y permite obtener una crema más lisa.
- No conviene batir la crema hasta que quede demasiado dura. Debe mantener la forma, pero conservar una textura suave para que se distribuya fácilmente.
- Las frutas tienen que estar bien secas. El exceso de agua puede volver la crema más líquida y humedecer demasiado la masa.
- La banana debe cortarse cerca del momento de servir para evitar que se oscurezca. También se puede pasar por unas gotas de jugo de limón, sin excederse para no modificar demasiado el sabor.
- Las frutillas pueden cortarse en láminas finas para repartirlas mejor y evitar que el crepe se rompa al doblarlo.
- No colocar una cantidad exagerada de relleno. Aunque se vean abundantes, los crepes deben poder cerrarse sin que la crema y las frutas se deslicen hacia afuera.
- Para una presentación más atractiva, conviene combinar frutas de distintos colores y dejar algunas piezas enteras alrededor del plato.
- Se puede reemplazar la crema batida por queso crema endulzado, yogur griego espeso o una mezcla de ricota y miel.
- Para una versión más golosa, se puede agregar chocolate derretido, dulce de leche o una pequeña cantidad de crema de avellanas.
- También se pueden incorporar frutos secos picados, coco rallado o granola justo antes de servir para sumar textura.
- Si se quieren servir tibios, calentar únicamente los crepes y agregar la crema y las frutas después. No conviene calentar el relleno completo.
- Los crepes ya armados deben consumirse en el momento o mantenerse poco tiempo en la heladera, porque las frutas comienzan a liberar líquido.
- Para servirlos como postre, se pueden acompañar con una bocha de helado de vainilla o una salsa liviana de frutos rojos.
Estos crepes combinan una masa suave con un relleno fresco y cremoso, y permiten variar las frutas según la estación.
Servidos recién armados, conservan mejor la textura y se ven mucho más atractivos.