Categorías
Postres, pastelería y cosas dulces

Cómo hacer torta invertida de banana con caramelo, húmeda y bien dorada

Esta torta invertida de banana es un postre vistoso, casero y muy tentador, con una superficie brillante de caramelo y fruta dorada.

La miga queda húmeda, suave y perfumada, ideal para servir en porciones generosas.

Te recomendamos: Charlotte de duraznos

Es una receta perfecta para aprovechar bananas maduras y convertirlas en una torta simple, rica y con una presentación espectacular.

Ingredientes

  • 4 bananas maduras, pero firmes
  • 180 g de azúcar para el caramelo
  • 50 g de manteca para el caramelo
  • 2 cdas de agua
  • 180 g de harina leudante
  • 120 g de azúcar
  • 100 g de manteca pomada
  • 2 huevos
  • 100 ml de leche
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 banana madura pisada para la masa
  • 1 pizca de sal
  • 1 cdita de canela, opcional

Preparación

  1. Prepará un molde redondo de 22 a 24 cm de diámetro. Si es desmontable, cubrí bien la base por fuera con papel aluminio para evitar que el caramelo se escape durante la cocción. Enmantecá apenas los bordes y reservá.
  2. Colocá en una sartén o cacerolita los 180 g de azúcar, las 2 cdas de agua y llevá a fuego medio. No revuelvas al principio; solo mové suavemente el recipiente cuando el azúcar empiece a tomar color. Cuando el caramelo esté dorado intenso, agregá la manteca con cuidado y mezclá hasta integrar.
  3. Volcá el caramelo caliente en la base del molde y distribuilo rápido antes de que se endurezca. Tiene que cubrir bien el fondo, porque esa capa será la parte brillante y más vistosa de la torta cuando la desmoldes.
  4. Pelá las bananas y cortalas en rodajas gruesas o en tiras a lo largo, según la presentación que quieras lograr. Acomodalas sobre el caramelo, bien juntas, cubriendo toda la base. Cuanto más prolija quede esta capa, más linda se va a ver la torta al darla vuelta.
  5. En un bowl grande, batí la manteca pomada con los 120 g de azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y más clara. Este paso ayuda a que la masa quede suave y no demasiado compacta.
  6. Agregá los huevos de a uno, batiendo bien después de cada incorporación. Sumá la esencia de vainilla y la banana pisada. Esta banana dentro de la masa le aporta humedad, sabor y una textura más tierna.
  7. Incorporá la harina leudante, la pizca de sal y la canela si decidís usarla. Alterná con la leche, mezclando con movimientos suaves hasta formar una preparación pareja. No batas de más en este punto, porque la torta puede quedar pesada.
  8. Volcá la masa sobre las bananas acomodadas en el molde. Hacelo de a poco y extendé con una espátula para no mover demasiado la fruta de la base. La superficie debe quedar pareja para que la cocción sea uniforme.
  9. Llevá a horno precalentado a 170 °C durante 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga seco o con apenas algunas migas húmedas. Si la parte superior se dora demasiado rápido, podés cubrirla suavemente con papel aluminio durante los últimos minutos.
  10. Retirá la torta del horno y dejala reposar entre 8 y 10 minutos. No esperes a que se enfríe por completo, porque el caramelo puede endurecerse y dificultar el desmolde. Pasá un cuchillo fino por los bordes, colocá un plato grande encima y girá el molde con decisión.
  11. Levantá el molde con cuidado y dejá que el caramelo caiga sobre la superficie. Servila tibia o a temperatura ambiente, sola o con una cucharada de crema batida, helado de vainilla o un poco más de caramelo por encima.

Tips y consejos:

  • Usá bananas maduras, pero que todavía mantengan cierta firmeza. Si están demasiado blandas, pueden desarmarse sobre el caramelo y perder esa presentación prolija que hace tan vistosa a la torta.
  • Para una superficie más atractiva, las bananas cortadas a lo largo quedan muy elegantes, mientras que las rodajas dan un estilo más clásico y casero. Las dos opciones funcionan bien, pero conviene acomodarlas de forma pareja y sin dejar demasiados espacios libres.
  • El caramelo no tiene que quedar demasiado claro. Un tono ámbar intenso aporta mejor sabor y más brillo, pero hay que evitar que se queme porque puede volverse amargo. Apenas toma color dorado profundo, es momento de sumar la manteca.
  • La banana pisada en la masa es clave para que la torta quede húmeda y con sabor bien marcado. No hace falta que quede completamente lisa; algunos pedacitos pequeños ayudan a darle una textura más casera.
  • No batas demasiado la masa después de agregar la harina. Mezclar solo hasta integrar ayuda a que la miga quede tierna, húmeda y pareja, sin volverse dura.
  • El desmolde debe hacerse con la torta todavía tibia. Si el caramelo se enfría por completo, puede pegarse al molde y arruinar parte de la cubierta.
  • Si querés darle un sabor más profundo, podés agregar una cucharada de azúcar negra a la masa o reemplazar una parte del azúcar común por azúcar rubia. Combina muy bien con la banana y el caramelo.
  • Para servirla de manera más vistosa, cortá una porción generosa y dejá que se vea bien la miga húmeda junto con la capa brillante de banana caramelizada. Ese contraste es lo que hace que este postre resulte tan tentador.

Esta torta invertida de banana tiene todo lo que funciona en un buen postre casero: caramelo brillante, fruta dorada y una miga suave que se mantiene húmeda.

Es simple de preparar, rinde muy bien y queda con una presentación llamativa sin necesidad de decoraciones complicadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *