Una receta simple, económica y perfecta para cuando querés algo dulce sin usar horno.
Queda húmeda, con una base suave tipo bizcochuelo y una capa superior de manzana caramelizada que le da todo el sabor. Ideal para el mate o una merienda abundante.

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Ingredientes
Para la torta:
- 2 manzanas
- 2 huevos
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de avena
- 1 taza de harina
- ½ taza de leche
- ½ taza de aceite
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Para el caramelo:
- ½ taza de azúcar
- 1 cucharada de manteca
- 2 cucharadas de agua
Preparación
- Pelar las manzanas y cortarlas en cubos medianos, tratando de que todos tengan un tamaño similar para una cocción pareja.
- En una sartén amplia, colocar el azúcar junto con el agua y llevar a fuego medio hasta que se forme un caramelo dorado.
- Agregar la manteca y mezclar suavemente hasta integrar. Luego incorporar las manzanas y cocinar unos minutos hasta que comiencen a ablandarse.
- En un bowl, batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa.
- Agregar el aceite, la leche y la vainilla, mezclando bien.
- Incorporar la avena, la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclar hasta lograr una preparación homogénea.
- Volcar la mezcla sobre las manzanas en la sartén, distribuyendo de manera pareja.
- Tapar y cocinar a fuego muy bajo durante aproximadamente 30 a 40 minutos, hasta que la base esté firme.
- Si querés dorar la parte superior, podés darla vuelta con cuidado y cocinar unos minutos más del otro lado.
- Dejar reposar unos minutos antes de servir para que el caramelo tome cuerpo.
Consejos:
- Usá fuego bien bajo para que se cocine de manera pareja y no se queme la base.
- Si la sartén no es antiadherente, podés engrasarla apenas antes de hacer el caramelo.
- La avena le da textura, pero si querés una miga más fina podés procesarla antes.
- Podés agregar canela o ralladura de limón para darle más sabor.
- Si la mezcla queda muy espesa, sumá un chorrito más de leche.
- Es importante no destapar constantemente durante la cocción para no perder calor.
- Para saber si está lista, podés pinchar con un cuchillo: debe salir sin masa líquida.
- Queda muy bien tibia, cuando el caramelo todavía está suave.
Una opción práctica y rendidora, con ingredientes simples y un resultado que sorprende por su sabor y textura.