El budín de pan cremoso con caramelo es un postre clásico, económico y delicioso.
Queda suave, húmedo y con un rico sabor a caramelo que lo convierte en una opción ideal para cualquier ocasión.

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Ingredientes
Para el caramelo:
- 200 g de azúcar
- 4 cdas de agua
Para el budín:
- 300 g de pan del día anterior
- 800 ml de leche
- 4 huevos
- 180 g de azúcar
- 1 cdta de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón o naranja, opcional
- 100 ml de crema de leche
- 1 pizca de sal
Preparación
- Colocá el azúcar y el agua en una sartén o cacerolita. Llevá a fuego medio sin revolver, moviendo apenas el recipiente cuando sea necesario, hasta que el caramelo tome un color ámbar intenso.
- Volcá el caramelo con cuidado en una budinera o molde savarín de 22 a 24 cm. Girá el molde para cubrir bien la base y parte de los bordes. Dejalo reposar mientras preparás la mezcla del budín.
- Cortá el pan en trozos medianos y colocalo en un bowl grande. Calentá apenas la leche, sin que hierva, y volcala sobre el pan. Dejá reposar 20 minutos para que se ablande por completo.
- Cuando el pan esté bien hidratado, desarmalo con una cuchara o con las manos limpias. Si querés una textura más lisa, podés procesar apenas la mezcla; si preferís que se note más la miga, dejala más rústica.
- En otro bowl, mezclá los huevos con el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura si decidís usarla, la crema de leche y la pizca de sal. No hace falta batir demasiado, solo integrar bien.
- Uní la mezcla de huevos con el pan remojado. Revolvé hasta que quede una preparación pareja, húmeda y cremosa. La crema de leche ayuda a que el budín quede más suave y con mejor textura al cortar.
- Volcá la preparación en el molde acaramelado. Golpeá suavemente el molde contra la mesada para emparejar y eliminar burbujas grandes.
- Colocá el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente para cocinarlo a baño María. El agua debe llegar aproximadamente hasta la mitad de la altura del molde.
- Llevá a horno precalentado a 160 °C durante 60 a 75 minutos. El budín estará listo cuando la superficie se vea firme y al insertar un cuchillo salga húmedo, pero sin mezcla líquida.
- Retirá del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente. Luego llevá a la heladera durante al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo de un día para el otro para que tome mejor cuerpo.
- Para desmoldar, pasá un cuchillo fino por los bordes del molde. Apoyá un plato amplio encima y giralo con decisión. Si el caramelo está muy firme, podés apoyar la base del molde unos segundos sobre agua caliente para aflojarlo.
- Serví en porciones generosas, dejando que el caramelo caiga sobre cada corte. Si querés una presentación más vistosa, podés agregar un poco más de caramelo líquido al momento de servir.
Tips y consejos:
- El pan del día anterior es ideal porque absorbe mejor la leche y ayuda a lograr una textura más pareja. Puede ser pan francés, pan casero, mignon o incluso una mezcla de panes.
- Si querés un budín más cremoso, evitá usar demasiado pan en relación con la leche. La mezcla antes de hornear debe verse húmeda, no seca ni compacta.
- La cocción a baño María es clave para que el budín quede suave y no se reseque. También ayuda a que el calor llegue de forma pareja y la textura final sea más delicada.
- El caramelo no debe quedar demasiado oscuro, porque puede tomar sabor amargo. Apenas llega a un color ámbar profundo, conviene retirarlo del fuego y pasarlo al molde.
- No desmoldes el budín caliente. Cuando está recién hecho es más frágil y puede romperse. El frío ayuda a que tome firmeza y conserve una forma más prolija.
- Para una versión más aromática, podés agregar ralladura de naranja, canela o un chorrito de esencia de vainilla extra. Usá poca cantidad para que no tape el sabor del caramelo.
- Si querés que el corte se vea más cremoso, dejá algunos trocitos pequeños de pan sin procesar por completo. Eso le da una textura casera y húmeda muy agradable.
- También podés sumar pasas de uva remojadas, chips de chocolate o nueces picadas, aunque la versión clásica con caramelo solo ya queda muy sabrosa.
El budín de pan cremoso con caramelo queda húmedo, suave y con una superficie brillante que lo hace muy tentador.
Es una receta sencilla, económica y perfecta para preparar con anticipación, porque mejora después de unas horas de frío.