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Cómo hacer solomillo de cerdo con papas doradas y salsa cremosa de mostaza

Este solomillo de cerdo queda jugoso, bien dorado por fuera y servido en rodajas gruesas.

La salsa cremosa de mostaza le da ese toque suave y sabroso que levanta todo el plato.

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Con papas doradas como guarnición, queda una comida completa, vistosa y muy tentadora.

Ingredientes

Para el solomillo:

  • 1 solomillo de cerdo de 500 a 700 g
  • 2 cdas de aceite
  • 1 cda de manteca
  • 1 diente de ajo
  • 1 ramita de tomillo o romero
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra, a gusto

Para las papas:

  • 3 papas medianas
  • 2 cdas de aceite
  • 1 cdta de pimentón dulce
  • 1 cdta de ajo en polvo
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto
  • Tomillo, romero u orégano, a gusto

Para la salsa cremosa de mostaza:

  • 200 ml de crema de leche
  • 1 cda generosa de mostaza
  • 1 cdta de miel o azúcar
  • 3 cdas del fondo de cocción de la carne
  • 1 chorrito de agua caliente o caldo
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto

Preparación

  1. Pelá las papas y cortalas en cubos medianos o gajos. Colocalas en una fuente, agregá aceite, pimentón, ajo en polvo, sal, pimienta y las hierbas elegidas. Mezclá bien para que todas queden cubiertas.
  2. Llevá las papas a horno fuerte, entre 200 °C y 220 °C, hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro. Durante la cocción, movelas una o dos veces para que se doren de manera pareja.
  3. Mientras tanto, limpiá el solomillo retirando el exceso de grasa o alguna telita superficial. Secalo bien con papel de cocina, porque eso ayuda a que se dore mejor al contacto con la sartén.
  4. Condimentá la carne con sal y pimienta por todos lados. Calentá una sartén amplia con el aceite y, cuando esté bien caliente, colocá el solomillo entero.
  5. Doralo por todos sus lados, girándolo con pinza para sellarlo de forma pareja. Este paso es importante para que quede con buen color y una superficie sabrosa.
  6. Cuando esté dorado, agregá la manteca, el diente de ajo apenas aplastado y la ramita de tomillo o romero. Bañá la carne con esa manteca saborizada durante unos minutos, inclinando un poco la sartén y usando una cuchara.
  7. Bajá el fuego y terminá la cocción unos minutos más, girándolo cada tanto. El solomillo debe quedar cocido, pero sin secarse. Si es muy grueso, podés terminarlo unos minutos en el horno junto con las papas.
  8. Retirá la carne y dejala reposar sobre una tabla durante 5 minutos antes de cortarla. Ese descanso ayuda a que los jugos se acomoden y las rodajas salgan más jugosas.
  9. En la misma sartén donde cocinaste el solomillo, agregá un chorrito de agua caliente o caldo para levantar el fondo de cocción. Mezclá raspando suavemente la base con una cuchara de madera.
  10. Sumá la crema de leche, la mostaza y la miel o el azúcar. Cociná a fuego bajo, mezclando hasta que la salsa tome cuerpo y quede lisa, cremosa y de color dorado suave.
  11. Probá y ajustá con sal y pimienta. Si queda demasiado espesa, agregá apenas un chorrito más de agua caliente o caldo. Si queda muy líquida, dejala reducir unos minutos a fuego bajo.
  12. Cortá el solomillo en rodajas gruesas, sin hacer demasiadas, para que se vea abundante y mantenga buena presencia en el plato.
  13. Serví las rodajas en un plato junto con las papas doradas. Agregá la salsa cremosa por encima o presentala en una cuchara o salsera pequeña para que se vea más prolijo y tentador.

Tips y consejos:

  • No cortes el solomillo apenas sale del fuego. El reposo es clave para que conserve mejor sus jugos y no se seque al servirlo.
  • La sartén tiene que estar bien caliente al principio para lograr un dorado parejo. Si la carne larga mucho líquido, puede hervirse en lugar de sellarse.
  • La mostaza común funciona perfecto para esta salsa. Si usás una mostaza más intensa, agregala de a poco para que no tape el sabor de la carne.
  • La miel o el azúcar no buscan hacer una salsa dulce, sino equilibrar la acidez de la mostaza y dejar una crema más redonda.
  • Las papas quedan mejor si no están amontonadas en la fuente. Si tienen espacio, se doran mejor y toman una textura más pareja.
  • Para una presentación más atractiva, colocá las papas a un costado y el solomillo en rodajas al frente, con un poco de salsa cayendo sobre algunas piezas.
  • Si querés que la salsa tenga más sabor, usá el fondo de cocción de la sartén sí o sí. Ahí queda concentrado todo lo que se doró durante la cocción de la carne.

Este plato queda completo, sabroso y con una presentación muy vistosa sin necesitar demasiados ingredientes.

El contraste entre la carne en rodajas, las papas doradas y la salsa cremosa hace que sea una comida ideal para servir algo especial en casa.

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