Si tenés perros o gatos, sabés que los pelos se pegan en todos lados y a veces cuesta mucho sacarlos de las telas.
Con una idea simple y materiales fáciles de conseguir, podés armar una herramienta casera práctica y rendidora.

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Lo mejor es que ayuda a juntar el pelo en una sola pasada y se puede usar varias veces sin gastar de más.
Qué necesitás
- 1 esponja grande de cocina, de aproximadamente 15 a 20 cm de largo
- 1 guante de goma amarillo o un pedazo de goma flexible similar
- 1 tubo corto de PVC de unos 10 a 12 cm
- 1 base plástica firme o una pieza plana resistente para sujetar el mango
- 2 tornillos medianos
- Silicona caliente o pegamento fuerte
- Tijera
- Destornillador
- Cutter, si necesitás emparejar alguna parte
- 1 paño seco para limpiar al final
Paso a paso
- Empezá preparando la base del removedor. Tomá la esponja y revisá que tenga una forma pareja y firme. Si hace falta, recortá los bordes para que quede bien rectangular. Esto ayuda a que apoye mejor sobre la tela y arrastre el pelo de manera más uniforme.
- Cortá una parte del guante de goma de manera que puedas cubrir la cara superior y los bordes de la esponja. La goma es importante porque genera fricción y hace que el pelo suelto se vaya reuniendo a medida que pasás la herramienta sobre la superficie.
- Estirá bien la goma sobre la esponja para que quede tirante, sin arrugas grandes ni partes flojas. Después pegala con silicona caliente o con un adhesivo resistente. La idea es que quede firme, prolija y que no se despegue con el uso.
- Ahora armá el mango. Tomá el tubo de PVC y fijalo a una base plástica pequeña. Esa base tiene que permitir que el mango quede bien sujeto sobre la esponja. Para lograrlo, podés usar dos tornillos que atraviesen la base y den buena estabilidad. Si querés reforzarlo, agregá un poco de pegamento antes de ajustar.
- Una vez listo el mango, fijalo en la parte superior de la esponja ya recubierta. Comprobá que quede centrado y cómodo para agarrar. Esto es clave para poder mover la herramienta con firmeza y sin que se doble.
- Dejá secar todo el tiempo necesario. Cuando el pegamento esté completamente firme, ya podés probar el removedor sobre una tela con pelos, como un sillón, una manta, una camita de mascota o incluso una prenda oscura.
- Para usarlo, apoyá la base sobre la superficie y deslizala siempre en una misma dirección. Vas a notar que los pelos empiezan a juntarse poco a poco en una franja más compacta. Después solo queda retirarlos con la mano o con un papel.
- Repetí el movimiento las veces que haga falta hasta limpiar toda el área. Si la superficie tiene mucho pelo, conviene trabajar por sectores para que el resultado sea más prolijo y rápido.
Tips y consejos:
- Si la esponja es demasiado blanda, elegí una más firme para que haga mejor presión sobre la tela.
- Probá primero en un rincón poco visible, sobre todo si vas a usarla en telas delicadas.
- Pasarla siempre en un solo sentido ayuda a que el pelo se agrupe mejor.
- Cuando la goma se ensucie, limpiála con un paño húmedo y dejala secar antes de guardarla.
- Este removedor funciona muy bien en sillones de tela, mantas, acolchados, fundas y ropa gruesa.
- Si querés un agarre más cómodo, podés lijar apenas el borde del tubo de PVC para que quede más prolijo al tacto.
- Guardalo en un lugar seco para que la esponja y el adhesivo duren más tiempo.
Es una solución simple, económica y muy útil para el día a día.
Con pocos materiales, podés tener una herramienta casera que facilita mucho la limpieza de pelos en telas difíciles.