Una rosca casera de masa suave, dorada y con forma trenzada, ideal para preparar una merienda clásica con buena presencia.
Lleva ingredientes simples, necesita su tiempo de levado y queda con una textura tierna y aireada.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina común
- 25 gr de levadura fresca
- 120 gr de azúcar
- 2 huevos
- 120 ml de leche tibia
- 80 gr de manteca blanda
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón o naranja
- 1 pizca de sal
Para pincelar y terminar:
- 1 huevo
- 1 cda de leche
- Azúcar común, cantidad necesaria
- Almíbar liviano, opcional
Preparación
- Colocá la levadura fresca en un recipiente con la leche tibia y 1 cdita del azúcar. Mezclá y dejá reposar unos minutos, hasta que se forme espuma en la superficie.
- En un bowl grande, poné la harina con la pizca de sal. Hacé un hueco en el centro y agregá los huevos, el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura y la levadura activada.
- Mezclá desde el centro hacia afuera hasta empezar a formar una masa. Sumá la manteca blanda de a poco y seguí integrando.
- Pasá la masa a la mesada y amasá durante 10 minutos, hasta que quede lisa, suave y elástica. Si se pega un poco, agregá apenas harina, sin pasarte.
- Formá un bollo, colocalo en un recipiente apenas enharinado, tapalo y dejalo levar hasta que duplique su tamaño.
- Cuando la masa haya levado, desgasificala suavemente y dividila en 3 partes iguales. Estirá cada porción formando tiras largas y parejas.
- Uní las tres tiras en una punta y trenzalas sin apretar demasiado. La masa todavía tiene que crecer, así que conviene dejarla con espacio.
- Formá la rosca uniendo los extremos de la trenza. Presioná bien la unión para que no se abra durante el segundo levado o la cocción.
- Pasá la rosca a una placa con papel manteca o apenas enmantecada. Tapala y dejala levar nuevamente hasta que se vea más inflada.
- Batí el huevo con la cda de leche y pincelá toda la superficie. Espolvoreá con azúcar común.
- Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 30 a 35 minutos, o hasta que esté dorada y cocida por dentro.
- Al salir del horno, podés pincelarla con almíbar liviano para darle brillo y ayudar a que quede más húmeda.
Tips y consejos
- La leche tiene que estar tibia, no caliente, para que la levadura trabaje bien.
- No agregues harina de más durante el amasado. Una masa tierna da una rosca más suave.
- La manteca debe estar blanda, no derretida, para integrarse mejor.
- Al trenzar, no ajustes demasiado las tiras porque la masa crece durante el segundo levado.
- Para que conserve la forma, uní bien los extremos y dejá la unión hacia abajo.
- Si querés más aroma, podés combinar ralladura de limón y naranja.
- Se conserva bien tapada durante 2 o 3 días.
Esta rosca trenzada queda dorada, tierna y con una forma muy linda para servir en la mesa.
Una receta clásica, rendidora y con sabor bien casero.