Este postre combina tres clásicos que funcionan muy bien juntos: merengue crocante, crema suave y dulce de leche.
Se arma en capas, queda abundante y tiene ese contraste entre lo aireado, lo cremoso y lo dulce que lo hace ideal para servir bien frío.
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Ingredientes
- 250 gr de merenguitos
- 500 ml de crema de leche
- 3 cdas de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 400 gr de dulce de leche repostero
- 50 ml de leche
- Merenguitos extra para decorar
- Dulce de leche extra, cantidad necesaria
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Preparación
- Colocá la crema de leche bien fría en un bowl y comenzá a batirla.
- Cuando empiece a tomar cuerpo, agregá el azúcar impalpable y la esencia de vainilla. Seguí batiendo hasta obtener una crema firme, pero sin pasarte para evitar que se corte.
- En otro recipiente, mezclá el dulce de leche con la leche hasta que quede un poco más fluido y sea fácil de distribuir entre las capas.
- Rompé los merenguitos con las manos en trozos irregulares. No conviene triturarlos demasiado porque la idea es que queden partes crocantes visibles.
- En una fuente o recipiente profundo, colocá una primera capa de merengue.
- Cubrí con una capa generosa de crema batida y distribuí por encima parte del dulce de leche.
- Repetí las capas hasta terminar los ingredientes, procurando que la última sea de crema.
- Terminá la superficie con merenguitos rotos y algunos hilos de dulce de leche.
- Llevá el postre a la heladera durante al menos 2 horas antes de servir.
Tips y consejos
- Usá la crema de leche bien fría para que monte con facilidad.
- No rompas demasiado los merengues para que el postre conserve distintas texturas.
- El dulce de leche repostero mantiene mejor la forma, pero podés aligerarlo con un poco de leche.
- Si preferís más contraste, dejá algunos merenguitos para agregar justo antes de servir.
- No hace falta preparar el postre con demasiada anticipación, porque con muchas horas de heladera el merengue pierde parte de su crocante.
- También se puede armar en vasos individuales para servir porciones más prolijas.
El resultado es un postre bien cremoso, con capas de dulce de leche y pequeños trozos de merengue que aportan textura en cada cucharada.