Estos polvorones quedan tiernos, quebradizos y con una textura arenosa bien marcada.
La almendra aporta sabor y pequeños trocitos que se notan al morder, mientras que el azúcar impalpable termina de darles ese aspecto clásico y delicado.

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Ingredientes
Para la masa:
- 200 gr de harina 0000
- 100 gr de almendras
- 120 gr de manteca a temperatura ambiente
- 70 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para terminar:
- 30 gr de azúcar impalpable
Preparación
- Colocar las almendras en una procesadora y triturarlas hasta obtener una molienda fina, pero sin llegar a convertirlas completamente en pasta. Conviene dejar algunos pequeños trocitos para aportar textura.
- Colocar la manteca blanda en un bowl junto con el azúcar impalpable y mezclar hasta obtener una preparación cremosa.
- Agregar la esencia de vainilla y la pizca de sal. Incorporar las almendras molidas y mezclar nuevamente.
- Añadir la harina de a poco y trabajar la preparación con una espátula o con las manos, únicamente hasta que la masa se una.
- Formar un bloque, envolverlo y llevarlo a la heladera durante unos 30 minutos para que tome consistencia.
- Retirar la masa y estirarla suavemente hasta dejarla de aproximadamente 1,5 cm de grosor.
- Cortar círculos con un cortante de unos 5 cm de diámetro y acomodarlos sobre una placa cubierta con papel manteca.
- Llevar nuevamente la placa a la heladera durante 15 minutos mientras se precalienta el horno a 170 °C.
- Hornear durante 15 a 18 minutos. Los polvorones deben quedar claros en la superficie y apenas dorados en los bordes.
- Retirar del horno y dejarlos reposar unos minutos sobre la placa antes de moverlos, ya que calientes son muy frágiles.
- Pasarlos con cuidado a una rejilla y dejar enfriar completamente.
- Terminar espolvoreando una capa fina de azúcar impalpable por encima.
Tips y consejos
- No procesar demasiado las almendras porque pueden liberar aceite y formar una pasta.
- Trabajar la masa lo mínimo posible ayuda a mantener la textura quebradiza.
- Si la masa está demasiado blanda, dejarla unos minutos más en la heladera antes de cortar.
- No agregar líquido aunque la masa parezca arenosa; al presionarla debe poder unirse.
- Mantener los polvorones fríos antes de hornear ayuda a conservar la forma.
- No esperar a que se doren demasiado, ya que pueden quedar secos.
- Dejarlos enfriar antes de manipularlos porque recién salidos del horno se rompen con facilidad.
- Se conservan durante varios días en un recipiente hermético.
Quedan delicados, arenosos y con un sabor suave a almendra que se nota en cada bocado.