Este pollo relleno combina pechugas tiernas con champiñones salteados y mozzarella fundida.
Queda jugoso por dentro, bien dorado por fuera y con un relleno sabroso que se mantiene cremoso después de la cocción.

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Ingredientes
Para el relleno:
- 250 gr de champiñones
- 200 gr de mozzarella
- 1 diente de ajo
- 1 cda de manteca
- 1 cda de perejil picado
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
Para el pollo:
- 4 pechugas de pollo grandes
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- 1 cdita de orégano
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
Preparación
- Limpiar los champiñones y cortarlos en láminas. Calentar la manteca en una sartén y agregar el ajo picado.
- Incorporar los champiñones y cocinar a fuego medio-alto durante 5 a 7 minutos, hasta que pierdan parte de su humedad y comiencen a dorarse.
- Condimentar con sal, pimienta y perejil. Retirar del fuego y dejar enfriar unos minutos.
- Cortar la mozzarella en cubos pequeños y mezclarla con los champiñones ya tibios.
- Abrir cada pechuga de pollo formando un bolsillo, sin llegar a cortarla por completo. Condimentar por dentro y por fuera con sal, pimienta, pimentón y orégano.
- Rellenar cada pechuga con la mezcla de champiñones y mozzarella, sin excederse para que pueda cerrarse correctamente.
- Cerrar las pechugas y sujetarlas con escarbadientes para evitar que el relleno se escape durante la cocción.
- Calentar el aceite en una sartén amplia y dorar las pechugas durante unos minutos de cada lado.
- Pasarlas a una fuente para horno y cocinar a 190 °C durante aproximadamente 20 a 25 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido.
- Retirar del horno y dejar reposar durante 5 minutos antes de cortar. Quitar los escarbadientes con cuidado antes de servir.
Tips y consejos
- Cocinar bien los champiñones antes de rellenar evita que liberen demasiada agua dentro del pollo.
- Dejar enfriar un poco el relleno antes de agregar la mozzarella ayuda a que el queso no se derrita antes de tiempo.
- No cortar las pechugas por completo al abrirlas; deben formar un bolsillo que pueda contener el relleno.
- No poner demasiado relleno, porque puede escaparse durante la cocción.
- Sujetar bien los bordes con escarbadientes ayuda a conservar la forma.
- Dorar primero el pollo aporta una superficie más sabrosa y mejora el color final.
- Evitar cocinarlo de más para que la carne no quede seca.
- Dejarlo reposar unos minutos antes de cortarlo ayuda a conservar los jugos.
El pollo queda dorado, jugoso y con un relleno cremoso de champiñones y mozzarella que se mantiene bien dentro de cada porción.