Esta pascualina queda bien alta, abundante y con un relleno firme pero cremoso.
La combinación de acelga, ricota, cebolla, queso y huevos enteros permite obtener una preparación rendidora, con porciones generosas y una masa dorada que sostiene bien todo el interior.

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Ingredientes
Para el relleno:
- 4 atados grandes de acelga
- 900 gr de ricota
- 2 cebollas grandes
- 3 cdas de aceite
- 150 gr de queso rallado
- 3 huevos
- 5 huevos duros
- 3 cdas de pan rallado
- 1 cdita de nuez moscada
- Sal y pimienta a gusto
Para el armado:
- 2 tapas grandes de masa para pascualina
- 1 huevo para pincelar
- Manteca o aceite para el molde
Preparación
- Lavar muy bien la acelga y retirar las pencas más gruesas. Cocinar las hojas al vapor o en una olla con muy poca agua hasta que estén tiernas.
- Pasar la acelga a un colador, dejarla enfriar y presionarla con fuerza para retirar la mayor cantidad posible de líquido.
- Picarla bien y reservar. Es importante que quede seca para evitar que la base de la pascualina se humedezca.
- Cortar las cebollas en cubos pequeños y cocinarlas en una sartén con el aceite, a fuego medio, hasta que estén blandas y apenas doradas.
- Colocar la ricota en un bowl amplio. Agregar la acelga, la cebolla cocida, el queso rallado, los 3 huevos, el pan rallado, la nuez moscada, la sal y la pimienta.
- Mezclar hasta obtener un relleno parejo. Debe quedar húmedo y cremoso, pero con suficiente cuerpo para mantenerse firme.
- Hervir los 5 huevos durante 10 minutos. Enfriarlos, pelarlos y reservarlos enteros.
- Precalentar el horno a 180 °C. Enmantecar o aceitar un molde redondo alto de 24 a 26 cm.
- Colocar una tapa de masa en la base y acomodarla también sobre los laterales. Dejar un pequeño excedente en los bordes para poder cerrar después.
- Distribuir un poco más de la mitad del relleno sobre la masa y emparejarlo con una cuchara.
- Hacer 5 huecos bien separados y colocar un huevo duro entero dentro de cada uno.
- Cubrir con el resto del relleno, acomodándolo con cuidado para no mover los huevos.
- Colocar la segunda tapa de masa por encima. Unir los bordes con la masa inferior y realizar un repulgue firme.
- Pinchar la superficie en varios puntos con un tenedor para permitir que salga el vapor durante la cocción.
- Batir el huevo restante y pincelar toda la masa para conseguir un acabado dorado y brillante.
- Llevar al horno durante 50 a 60 minutos, hasta que la masa esté bien cocida, firme y dorada.
- Retirar del horno y dejar reposar al menos 25 minutos antes de cortar. Este descanso es fundamental para que el relleno se asiente y las porciones no se desarmen.
Tips y consejos
- La acelga debe quedar muy bien escurrida. Si conserva demasiado líquido, la masa puede quedar húmeda y el relleno perder firmeza.
- La ricota también conviene escurrirla si viene demasiado blanda. Se puede dejar unos minutos en un colador antes de mezclarla.
- El pan rallado ayuda a absorber la humedad, pero no conviene excederse para que el relleno no quede seco.
- Para una pascualina bien alta, es mejor usar un molde de 24 cm. En uno más grande quedará más baja.
- Los huevos duros deben colocarse separados y bien rodeados por el relleno para que aparezcan en distintas porciones al cortar.
- No hace falta cocinar la acelga demasiado tiempo. Apenas esté tierna, conviene retirarla para que conserve mejor el sabor.
- Si la masa comienza a dorarse demasiado antes de que termine la cocción, se puede cubrir suavemente con papel aluminio.
- No se debe cortar apenas sale del horno. El interior estará muy caliente y todavía no tendrá la firmeza necesaria.
- Puede servirse tibia o a temperatura ambiente. Una vez fría, se corta con mayor facilidad y conserva mejor la forma.
- Se guarda en la heladera durante 3 días, bien cubierta. Para recalentarla, conviene usar horno suave para mantener la masa crocante.
Esta cantidad permite obtener una pascualina realmente abundante, con un relleno alto, compacto y generoso en cada porción.