Estos bocaditos de pollo quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con un centro de queso bien cremoso.
Son fáciles de preparar, llevan pocos ingredientes y resultan ideales para resolver una comida rápida, una picada o una opción práctica para llevar.

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Ingredientes
Para los bocaditos:
- 500 gr de pechuga de pollo cocida
- 1 huevo
- 80 gr de queso rallado
- 3 cdas de pan rallado
- 2 cdas de queso crema
- 1 cdita de ajo en polvo
- 1 cdita de perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
- 150 gr de mozzarella
- 1 cda de aceite
Preparación
- Precalentar el horno a 200 °C y cubrir una placa con papel manteca. Pintarla ligeramente con aceite.
- Desmenuzar o procesar el pollo cocido hasta obtener una textura fina, pero sin convertirlo en una pasta completamente lisa.
- Colocar el pollo en un bowl y agregar el huevo, el queso rallado, el pan rallado, el queso crema, el ajo en polvo, el perejil, la sal y la pimienta.
- Mezclar bien hasta obtener una preparación húmeda que pueda moldearse con las manos. Si está demasiado blanda, sumar 1 cda extra de pan rallado.
- Cortar la mozzarella en cubos pequeños. Conviene que todos tengan un tamaño parecido para que el relleno se distribuya de manera uniforme.
- Tomar una porción de la mezcla de pollo, aplanarla ligeramente sobre la palma de la mano y colocar un cubo de mozzarella en el centro.
- Cerrar la preparación alrededor del queso y formar una bola compacta, procurando que no queden aberturas por donde pueda escaparse el relleno.
- Repetir el procedimiento hasta terminar la mezcla y acomodar los bocaditos sobre la placa, dejando un poco de espacio entre ellos.
- Pintar la superficie con una pequeña cantidad de aceite para favorecer el dorado.
- Hornear durante 18 a 22 minutos, hasta que estén firmes y ligeramente dorados.
- Para conseguir una superficie más tostada, encender el grill durante los últimos 2 o 3 minutos, controlándolos para que no se quemen.
- Retirar del horno y dejar reposar durante 5 minutos antes de servir. El queso estará muy caliente inmediatamente después de la cocción.
Tips y consejos
- Es importante que el pollo ya esté cocido antes de comenzar. Se puede utilizar pollo hervido, asado o al horno, siempre que no tenga huesos ni piel.
- Si se aprovecha pollo de otra preparación, conviene evitar las partes que tengan demasiada salsa o líquido, porque podrían ablandar demasiado la mezcla.
- La cantidad de pan rallado puede variar según la humedad del pollo y el tamaño del huevo. La preparación debe quedar fácil de moldear, pero no seca.
- No conviene agregar demasiado pan rallado desde el principio. Si la mezcla queda muy firme, los bocaditos pueden resultar secos después del horneado.
- La mozzarella debe quedar completamente cubierta. Si quedan grietas, el queso podría salir durante la cocción.
- Para que todos se cocinen al mismo tiempo, conviene formar bocaditos de tamaño similar, de aproximadamente 4 a 5 cm.
- Se pueden preparar con anticipación y conservar crudos en la heladera durante algunas horas. Luego se acomodan en la placa y se hornean directamente.
- También pueden cocinarse sin relleno, mezclando pequeños cubos de queso dentro de la preparación de pollo.
- Para variar el sabor, se puede agregar orégano, pimentón suave, cebolla en polvo o una pequeña cantidad de mostaza.
- No es necesario darlos vuelta durante la cocción, aunque puede hacerse a mitad del horneado si se busca un dorado más parejo.
- Se conservan en la heladera durante 2 días dentro de un recipiente cerrado. Para recalentarlos, conviene utilizar horno o freidora de aire para recuperar la textura exterior.
Estos bocaditos quedan simples, sabrosos y rendidores, con un relleno de queso que aporta cremosidad y los vuelve mucho más atractivos al servir.