Estos pancakes japoneses quedan altos, tiernos y con una textura suave, casi como una nube.
Son ideales para un desayuno distinto, con manteca, miel o frutas frescas, y el secreto está en batir bien las claras y cocinarlos despacio para que no se bajen.

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Ingredientes
Para los pancakes:
- 2 huevos
- 30 gr de azúcar
- 40 ml de leche
- 50 gr de harina 0000
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cdita de jugo de limón o vinagre
- Manteca o aceite, apenas para la sartén
- 2 cdas de agua, para generar vapor en la cocción
Para servir:
- Manteca, a gusto
- Miel o jarabe, a gusto
- Azúcar impalpable, opcional
- Frutillas, arándanos o frutas frescas, opcional
Preparación
- Separá las claras de las yemas con cuidado. Las claras no deben tener nada de yema para que puedan montarse bien.
- En un bowl, mezclá las yemas con la leche, la vainilla y una parte del azúcar. Batí apenas hasta integrar.
- Agregá la harina tamizada con el polvo de hornear y mezclá hasta obtener una preparación lisa, sin grumos. No batas de más.
- En otro bowl, batí las claras con la pizca de sal y el jugo de limón. Cuando empiecen a espumar, agregá el azúcar restante de a poco.
- Seguí batiendo hasta lograr un merengue firme, brillante y con picos definidos. Este paso es clave para que los pancakes queden altos.
- Incorporá una parte del merengue a la mezcla de yemas para aflojarla. Después agregá el resto con movimientos envolventes, despacio, para no perder aire.
- Calentá una sartén antiadherente a fuego bajo y pincelala apenas con manteca o aceite. Si tenés moldes metálicos para pancakes, podés usarlos para que queden más altos.
- Colocá porciones altas de mezcla en la sartén. No las aplastes. La idea es que queden gruesas y con volumen.
- Agregá 1 o 2 cdas de agua en un costado de la sartén, sin tocar la masa, y tapá enseguida. Cociná a fuego bajo durante 4 a 5 minutos.
- Cuando la base esté dorada y la parte superior más firme, dales vuelta con mucho cuidado usando una espátula ancha.
- Sumá otra cda de agua, volvé a tapar y cociná 3 a 4 minutos más, siempre a fuego bajo, hasta que estén cocidos por dentro.
- Servilos enseguida con manteca arriba, un poco de miel o jarabe, azúcar impalpable y frutas frescas.
Tips y consejos
- El fuego tiene que ser bajo. Si la sartén está muy caliente, se doran rápido por fuera pero quedan crudos en el centro.
- No mezcles fuerte después de agregar las claras. El aire del merengue es lo que da esa textura alta y esponjosa.
- Si no tenés moldes, hacé montoncitos altos de masa y agregá una segunda cucharada encima después de 1 minuto de cocción.
- Tapar la sartén ayuda a que se cocinen con vapor y suban mejor, sin secarse.
- No conviene preparar la mezcla con mucha anticipación, porque el merengue pierde aire. Lo mejor es cocinarla apenas está lista.
- Para una textura más pareja, tamizá la harina y el polvo de hornear antes de incorporarlos.
- Si se bajan al retirarlos, puede ser porque faltó cocción, porque el merengue no estaba firme o porque se mezcló demasiado la masa.
- Quedan mejor recién hechos. Si sobran, se pueden recalentar unos segundos en sartén tapada, pero pierden parte de la altura.
Estos pancakes son perfectos para una mañana especial: suaves, altos y con una cubierta simple que los hace lucir todavía más tentadores.
Con buena cocción y paciencia, quedan dorados por fuera y muy tiernos por dentro.