El pan de lenteja sin harina es una opción salada, nutritiva y muy práctica para preparar en casa.
Se hace con lentejas remojadas y procesadas, por eso no se nota la forma de la lenteja en la miga. Queda húmedo, compacto, sabroso y perfecto para cortar en rodajas.

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Ingredientes
- 1 taza de lentejas crudas
- 2 huevos
- 3 cdas de aceite
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 diente de ajo, opcional
- 2 cdas de queso rallado, opcional
- 1 cdita de sal
- Pimienta, a gusto
- 1 pizca de pimentón
- 1 pizca de orégano
- Semillas, para decorar
Preparación
- Colocá las lentejas en un bowl, cubrilas con abundante agua y dejalas en remojo durante toda la noche.
- Al día siguiente, escurrilas muy bien. No hace falta cocinarlas: se usan remojadas y crudas.
- Pasá las lentejas a una procesadora o licuadora junto con los huevos, el aceite, la sal, la pimienta, el ajo, el pimentón y el orégano.
- Procesá varios minutos, hasta obtener una mezcla espesa y bastante pareja. La idea es que las lentejas queden bien trituradas, sin que se note su forma.
- Agregá el polvo de hornear y, si querés, el queso rallado. Mezclá apenas para integrar.
- Volcá la preparación en una budinera chica aceitada o cubierta con papel manteca. Alisá la superficie con una cuchara.
- Espolvoreá semillas por arriba para darle una terminación más dorada y vistosa.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos, o hasta que el pan esté firme, dorado en la superficie y cocido en el centro.
- Retirá del horno y dejá enfriar unos minutos antes de desmoldar. Para cortarlo mejor, conviene esperar a que baje un poco la temperatura.
Tips y consejos
- Las lentejas tienen que estar bien remojadas. Ese paso ayuda a que se procesen mejor y a que la mezcla quede más suave.
- Es importante escurrirlas muy bien antes de procesar. Si quedan con demasiada agua, la preparación puede salir más líquida y tardar más en cocinarse.
- Para que la miga quede pareja, procesá hasta lograr una pasta espesa. Si procesás poco, pueden quedar pedacitos visibles de lenteja y una textura más rústica.
- El queso rallado es opcional, pero suma sabor y ayuda a que el pan tenga una textura más sabrosa. También podés agregar semillas dentro de la mezcla.
- No lo cortes apenas sale del horno. Como es un pan húmedo, necesita unos minutos de reposo para afirmarse y mantener mejor la forma.
- Se puede comer solo, con queso crema, palta, tomate, huevo o como base para tostadas saladas. También queda muy bien apenas calentado en sartén.
- Si querés un sabor más intenso, podés sumar cebolla salteada, ajo en polvo, cúrcuma o hierbas secas.
- Guardalo en la heladera, en un recipiente cerrado. Se mantiene bien durante varios días y se puede recalentar en tostadora, sartén u horno bajo.
Es una receta simple, sin harina y muy rendidora.
Queda como un pan salado húmedo, con buena miga y una textura ideal para cortar en rodajas.