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Preparación de Panes

Pan de lenteja sin harina

El pan de lenteja sin harina es una opción salada, nutritiva y muy práctica para preparar en casa.

Se hace con lentejas remojadas y procesadas, por eso no se nota la forma de la lenteja en la miga. Queda húmedo, compacto, sabroso y perfecto para cortar en rodajas.

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Ingredientes

  • 1 taza de lentejas crudas
  • 2 huevos
  • 3 cdas de aceite
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1 diente de ajo, opcional
  • 2 cdas de queso rallado, opcional
  • 1 cdita de sal
  • Pimienta, a gusto
  • 1 pizca de pimentón
  • 1 pizca de orégano
  • Semillas, para decorar

Preparación

  1. Colocá las lentejas en un bowl, cubrilas con abundante agua y dejalas en remojo durante toda la noche.
  2. Al día siguiente, escurrilas muy bien. No hace falta cocinarlas: se usan remojadas y crudas.
  3. Pasá las lentejas a una procesadora o licuadora junto con los huevos, el aceite, la sal, la pimienta, el ajo, el pimentón y el orégano.
  4. Procesá varios minutos, hasta obtener una mezcla espesa y bastante pareja. La idea es que las lentejas queden bien trituradas, sin que se note su forma.
  5. Agregá el polvo de hornear y, si querés, el queso rallado. Mezclá apenas para integrar.
  6. Volcá la preparación en una budinera chica aceitada o cubierta con papel manteca. Alisá la superficie con una cuchara.
  7. Espolvoreá semillas por arriba para darle una terminación más dorada y vistosa.
  8. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos, o hasta que el pan esté firme, dorado en la superficie y cocido en el centro.
  9. Retirá del horno y dejá enfriar unos minutos antes de desmoldar. Para cortarlo mejor, conviene esperar a que baje un poco la temperatura.

Tips y consejos

  • Las lentejas tienen que estar bien remojadas. Ese paso ayuda a que se procesen mejor y a que la mezcla quede más suave.
  • Es importante escurrirlas muy bien antes de procesar. Si quedan con demasiada agua, la preparación puede salir más líquida y tardar más en cocinarse.
  • Para que la miga quede pareja, procesá hasta lograr una pasta espesa. Si procesás poco, pueden quedar pedacitos visibles de lenteja y una textura más rústica.
  • El queso rallado es opcional, pero suma sabor y ayuda a que el pan tenga una textura más sabrosa. También podés agregar semillas dentro de la mezcla.
  • No lo cortes apenas sale del horno. Como es un pan húmedo, necesita unos minutos de reposo para afirmarse y mantener mejor la forma.
  • Se puede comer solo, con queso crema, palta, tomate, huevo o como base para tostadas saladas. También queda muy bien apenas calentado en sartén.
  • Si querés un sabor más intenso, podés sumar cebolla salteada, ajo en polvo, cúrcuma o hierbas secas.
  • Guardalo en la heladera, en un recipiente cerrado. Se mantiene bien durante varios días y se puede recalentar en tostadora, sartén u horno bajo.

Es una receta simple, sin harina y muy rendidora.

Queda como un pan salado húmedo, con buena miga y una textura ideal para cortar en rodajas.

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