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Empanaditas de copetín

Las empanaditas de copetín son una opción salada clásica, práctica y muy rendidora para preparar algo rico en casa.

Al ser chiquitas, quedan ideales para una merienda, una picada o para servir en una bandeja con varias opciones, con masa dorada y un relleno simple que siempre funciona.

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Ingredientes

Para la masa:

  • 300 gr de harina 0000
  • 100 gr de manteca fría
  • 1 huevo
  • 80 ml de agua fría
  • 1 cdita de sal

Para el relleno:

  • 150 gr de jamón cocido
  • 150 gr de queso cremoso o mozzarella
  • 2 cdas de queso rallado
  • 1 cda de queso crema, opcional
  • Pimienta, a gusto
  • 1 pizca de orégano, opcional

Para pintar:

  • 1 huevo

Cómo hacer empanaditas de copetín

  1. Colocá la harina y la sal en un bowl amplio. Agregá la manteca fría cortada en cubitos y deshacela con la punta de los dedos hasta formar una textura arenosa.
  2. Sumá el huevo y el agua fría de a poco. Mezclá hasta unir y formá una masa suave. No hace falta amasar demasiado; solo lo justo para que quede pareja.
  3. Envolvé la masa y dejala descansar en la heladera durante 20 a 30 minutos. Ese paso ayuda a que sea más fácil de estirar y que las empanaditas mantengan mejor la forma.
  4. Mientras tanto, prepará el relleno. Cortá el jamón y el queso en cubitos bien chicos para que entren cómodamente en las empanaditas y no rompan la masa al cerrarlas.
  5. Mezclá el jamón, el queso, el queso rallado y, si querés, una cucharada de queso crema para darle un toque más cremoso. Condimentá con pimienta y una pizca de orégano.
  6. Retirá la masa de la heladera y estirala sobre la mesada apenas enharinada. Dejala de unos 2 o 3 mm de grosor, para que quede fina pero no se rompa.
  7. Cortá discos chicos con un cortante, un vaso pequeño o la tapa de un frasco. La idea es que realmente queden de copetín, más pequeñas que una empanada común.
  8. Colocá una pequeña porción de relleno en el centro de cada disco. No pongas demasiado, porque al ser chiquitas es importante que cierren bien.
  9. Humedecé apenas el borde con agua, doblá cada disco al medio y presioná con los dedos para cerrar. Después terminá de sellarlas con un tenedor para darles ese borde clásico.
  10. Acomodá las empanaditas sobre una placa apenas enmantecada o con papel manteca. Pintalas con huevo batido para que salgan bien doradas y brillantes.
  11. Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén doradas. Como son pequeñas, se cocinan bastante rápido.
  12. Retiralas del horno y dejalas reposar unos minutos antes de servir. Se pueden comer tibias o a temperatura ambiente.

Tips y consejos

  • El tamaño del relleno es clave. Si el jamón o el queso están cortados muy grandes, cuesta cerrar las empanaditas y pueden abrirse en el horno. Lo mejor es hacer cubitos bien chicos y parejos.
  • No las rellenes de más. En empanadas grandes a veces se puede poner un poco más, pero en las de copetín conviene ser medido para que queden prolijas, chiquitas y fáciles de comer.
  • Si querés ahorrar tiempo, también podés usar tapas compradas y cortarlas más pequeñas con un aro o cortante. No es exactamente igual a la masa casera, pero resuelve muy bien cuando buscás practicidad.
  • Para que el queso no se escape demasiado, elegí uno que funda bien pero que tenga algo de firmeza. La mozzarella y el queso cremoso funcionan muy bien si están bien fríos al momento de armar.
  • Si querés variar el relleno, podés hacerlas de cebolla y queso, choclo y queso, pollo desmenuzado o carne picada cocida. La clave es que el relleno siempre esté bien seco y picado chico.
  • Se pueden dejar armadas en la heladera un rato antes de hornear. Incluso también se pueden congelar crudas, acomodadas en una bandeja, y después llevarlas directo al horno cuando las necesites.
  • Para que queden bien de copetín, tratá de mantener todas del mismo tamaño. Así se cocinan parejas y la bandeja se ve mucho más prolija al servir.

Son fáciles, rendidoras y tienen ese formato chiquito que las hace irresistibles.

Con una masa simple y un relleno clásico, estas empanaditas quedan ideales para compartir o tener listas para cualquier merienda salada.

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