La natilla de vainilla con canela es un postre clásico, suave y muy reconfortante.
Tiene una textura cremosa, un sabor delicado y ese toque especiado que la vuelve ideal para servir bien fresca después del almuerzo o la cena.

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Ingredientes
- 500 ml de leche
- 4 yemas
- 80 gr de azúcar
- 30 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 trocito de cáscara de limón
- 1 ramita de canela
- Canela molida, cantidad necesaria
Procedimiento
- Colocar la leche en una cacerola junto con la cáscara de limón y la ramita de canela.
- Llevar a fuego medio hasta que esté bien caliente, sin dejar que hierva fuerte.
- Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos para que la leche tome mejor el aroma.
- En un recipiente aparte, mezclar las yemas con el azúcar hasta integrar.
- Agregar la maicena y revolver bien hasta obtener una preparación lisa, sin grumos.
- Retirar la cáscara de limón y la ramita de canela de la leche.
- Incorporar de a poco parte de la leche caliente a la mezcla de yemas, revolviendo constantemente para templarla.
- Volcar todo nuevamente en la cacerola y cocinar a fuego bajo.
- Revolver en forma continua con batidor o cuchara de madera hasta que la preparación espese y tome una consistencia cremosa.
- Cuando la natilla esté lista, sumar la esencia de vainilla y mezclar bien.
- Repartir la preparación en compoteras, cuencos o recipientes individuales.
- Dejar entibiar y luego llevar a la heladera durante al menos 3 horas.
- Antes de servir, espolvorear con un poco de canela molida por encima.
Tips y consejos
- Revolver de manera constante ayuda a que la crema espese de forma pareja y no se pegue en el fondo.
- El fuego debe ser bajo para evitar que las yemas se cocinen demasiado rápido.
- Si se desea una textura más fina, se puede pasar la preparación por un colador antes de repartirla en los recipientes.
- La cáscara de limón aporta aroma, pero conviene usar solo la parte amarilla para que no amargue.
- La vainilla se agrega al final para que conserve mejor su sabor.
- Si la natilla queda demasiado espesa, se puede aflojar con un pequeño chorrito de leche caliente.
- Para una versión más intensa, se puede dejar infusionar la leche más tiempo antes de continuar con la preparación.
- Es importante enfriarla bien para que tome cuerpo y quede más agradable al servir.
- La canela molida se agrega al final para darle el toque clásico de terminación.
- Se conserva en la heladera durante 2 o 3 días, siempre bien cubierta.
Una vez fría, la natilla queda cremosa, aromática y con una suavidad ideal para quienes disfrutan los postres simples de toda la vida.