Estas tiras de pollo quedan doradas por fuera y tiernas por dentro, con una cobertura de avena condimentada que aporta textura sin necesidad de recurrir a un empanado pesado.
Se preparan al horno y resultan una opción simple para variar un almuerzo con pechuga.

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Ingredientes
- 600 gr de pechuga de pollo
- 120 gr de avena arrollada
- 2 huevos
- 2 cdas de harina 0000
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de ajo en polvo
- 1/2 cdita de cebolla en polvo
- 1/2 cdita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
- 2 cdas de aceite
Procedimiento
- Precalentar el horno a 210 °C y preparar una placa apenas aceitada o cubierta con papel manteca.
- Cortar la pechuga en tiras de tamaño similar, procurando que no sean demasiado gruesas para que se cocinen de manera pareja.
- Secar ligeramente el pollo con papel de cocina y condimentarlo con sal y pimienta.
- Procesar la avena apenas unos segundos. No debe convertirse completamente en harina: conviene que queden pequeños trozos para conseguir una cobertura con más textura.
- Colocar la avena en un recipiente y mezclarla con el pimentón, el ajo en polvo, la cebolla en polvo y el orégano.
- En otro recipiente, batir los huevos hasta integrarlos.
- Pasar cada tira de pollo primero por una capa fina de harina, luego por el huevo y finalmente por la mezcla de avena y especias.
- Presionar suavemente la cobertura con los dedos para que quede bien adherida al pollo.
- Distribuir las tiras sobre la placa sin amontonarlas y pincelar o rociar ligeramente con aceite.
- Llevar al horno durante aproximadamente 18 a 22 minutos, dependiendo del grosor.
- Dar vuelta las tiras a mitad de cocción para que se doren de ambos lados.
- Retirar cuando la cobertura esté dorada y el pollo completamente cocido en el interior. Dejar reposar 2 o 3 minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Cortar las tiras con un grosor parecido ayuda a evitar que algunas queden secas mientras otras todavía están crudas.
- No procesar demasiado la avena. Una textura intermedia permite conseguir una cobertura más agradable.
- Secar la superficie del pollo antes de empanarlo ayuda a que la cobertura se adhiera mejor.
- La capa de harina debe ser muy fina. Su función es ayudar a fijar el huevo, no formar una cobertura gruesa.
- Presionar suavemente la avena sobre cada tira evita que se desprenda durante la cocción.
- No colocar las piezas demasiado juntas en la placa, ya que necesitan espacio para dorarse.
- Un poco de aceite sobre la superficie mejora el color y ayuda a que la cobertura quede más crocante.
- Se puede sumar mostaza al huevo para aportar un sabor más intenso.
- También se puede utilizar pimentón ahumado, curry suave o hierbas secas para variar los condimentos.
- Para comprobar la cocción, abrir la tira más gruesa y verificar que el centro esté completamente blanco y jugoso.
- Conviene consumirlas recién hechas para aprovechar mejor la textura exterior.
- Si sobran, se pueden recalentar en horno fuerte durante unos minutos para recuperar parte del crocante.
La avena forma una cobertura dorada y especiada que combina muy bien con la pechuga, mientras el interior se mantiene jugoso cuando se respeta el tiempo de cocción.