El lemon pie en vaso es una versión fácil, cremosa y muy vistosa del clásico postre de limón.
Tiene base crocante, una crema suave con sabor intenso y una capa de merengue tostado que lo hace lucir casero y tentador.

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Ingredientes
Para la base:
- 180 gr de galletitas dulces
- 80 gr de manteca derretida
Para la crema de limón:
- 3 yemas
- 120 gr de azúcar
- 250 ml de leche
- 100 ml de jugo de limón
- Ralladura de 1 limón
- 25 gr de maicena
- 30 gr de manteca
Para el merengue:
- 3 claras
- 150 gr de azúcar
- 1 pizca de sal
Preparación
- Triturá las galletitas hasta obtener una textura arenosa, con algunos pedacitos chicos para que la base no quede demasiado fina.
- Mezclá las galletitas trituradas con la manteca derretida. Repartí la preparación en la base de vasos o copas, presionando apenas con una cuchara para formar una capa pareja.
- Para la crema de limón, colocá en una cacerolita las yemas, el azúcar, la maicena, la leche, el jugo de limón y la ralladura. Mezclá bien antes de llevar al fuego para evitar grumos.
- Cociná a fuego bajo, revolviendo constantemente, hasta que la crema espese. Tiene que quedar suave, brillante y con cuerpo.
- Retirá del fuego, agregá la manteca y mezclá hasta que se integre por completo. Dejá entibiar unos minutos para que no derrita la base al armar los vasos.
- Repartí la crema de limón sobre la base de galletitas. Alisá apenas la superficie y dejá enfriar mientras preparás el merengue.
- Para el merengue, colocá las claras, el azúcar y la pizca de sal en un bowl resistente al calor. Llevá a baño María y batí o mezclá hasta que el azúcar se disuelva y la preparación esté tibia al tacto.
- Retirá del calor y batí con batidora hasta obtener un merengue firme, brillante y con picos sostenidos.
- Cubrí cada vaso con una buena cantidad de merengue. Podés hacerlo con manga o con cuchara, formando picos irregulares para que se vea más casero.
- Dorá apenas el merengue con soplete de cocina. Si no tenés, podés dejarlo sin dorar o llevar los vasos unos segundos al grill, siempre que sean aptos para calor.
- Terminá con un poco de ralladura de limón por arriba y llevá a la heladera hasta el momento de servir.
Tips y consejos
- Para que la base quede firme pero no pesada, no presiones demasiado las galletitas dentro del vaso. Si queda muy compacta, después cuesta tomarla con la cuchara y pierde esa textura más arenosa y casera.
- La crema de limón tiene que cocinarse a fuego bajo y sin dejar de revolver. Si el fuego está muy fuerte, puede pegarse en el fondo o formar grumos antes de espesar de manera pareja.
- No agregues la crema hirviendo sobre la base. Conviene dejarla bajar un poco la temperatura para que mantenga mejor la textura y no humedezca demasiado las galletitas.
- El sabor del limón se nota mucho más si usás ralladura fresca. Evitá rallar la parte blanca, porque puede dejar un gusto amargo.
- Para el merengue, asegurate de que el azúcar se disuelva bien antes de batir fuera del calor. Si quedan granitos, el merengue puede perder suavidad y no quedar tan parejo.
- Si no tenés soplete, no pasa nada: el merengue blanco también queda muy bien. Lo importante es que esté firme y cubra bien la crema.
- Podés armar los vasos con algunas horas de anticipación y guardarlos en la heladera. Si querés que la base conserve más textura, conviene agregar el merengue más cerca del momento de servir.
- No uses vasos demasiado grandes, porque es un postre cremoso y con bastante cuerpo. En recipientes medianos o chicos queda mejor presentado y más equilibrado.
- Para una versión más rápida, podés usar una crema de limón ya conocida o una preparación tipo curd casero, siempre cuidando que tenga buena consistencia para sostener las capas.
El resultado es un postre cremoso, fresco y fácil de presentar.
En vasos transparentes se lucen las capas y queda listo para servir sin cortar ni desmoldar.