El flan casero es uno de esos postres clásicos que nunca pasan de moda y siempre queda bien en la mesa.
Su textura suave, el caramelo brillante y el dulce de leche al costado lo convierten en una combinación simple pero irresistible.

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Es ideal para preparar con anticipación y servir bien frío después de una comida familiar.
Ingredientes
- 1 litro de leche
- 8 huevos
- 200 g de azúcar
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 300 g de azúcar para el caramelo
- 3 cdas de agua
- Dulce de leche repostero o clásico, cantidad necesaria para acompañar
Preparación
- Colocá los 300 g de azúcar del caramelo en una sartén o cacerolita junto con las 3 cdas de agua. Llevá a fuego medio y dejá que el azúcar se derrita sin revolver demasiado. Cuando tome un color dorado intenso, mové apenas el recipiente para emparejar.
- Volcá el caramelo caliente en una flanera grande con tubo central, cubriendo bien la base y parte de los bordes. Hacelo con cuidado porque el caramelo alcanza mucha temperatura. Dejá reposar mientras preparás la mezcla del flan.
- En un bowl amplio, colocá los huevos con los 200 g de azúcar. Mezclá con batidor de mano, sin batir de más, hasta integrar. No hace falta generar espuma, porque el flan debe quedar liso y parejo.
- Agregá la leche, la esencia de vainilla y una pizca de sal. Mezclá nuevamente hasta obtener una preparación uniforme. Si querés una textura más fina, podés colar la mezcla antes de pasarla al molde.
- Volcá la preparación dentro de la flanera acaramelada. Tapá el molde con papel aluminio para evitar que la superficie se reseque durante la cocción.
- Colocá la flanera dentro de una fuente más grande con agua caliente, formando un baño María. El agua debe llegar aproximadamente hasta la mitad del molde.
- Llevá a horno bajo, a 160 °C, durante 60 a 75 minutos. El tiempo puede variar según el horno y el tamaño de la flanera. Para comprobar si está listo, mové apenas el molde: el centro debe temblar suavemente, pero no estar líquido.
- Retirá del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente. Luego llevá a la heladera durante al menos 6 horas. Para que quede firme, fresco y fácil de desmoldar, lo ideal es dejarlo de un día para el otro.
- Para desmoldar, pasá un cuchillo fino por los bordes si hace falta. Apoyá un plato grande sobre la flanera y dalo vuelta con un movimiento firme. Esperá unos segundos para que caiga el caramelo.
- Serví el flan bien frío, con el caramelo cayendo por los costados y una buena cucharada de dulce de leche al lado.
Tips y consejos:
- No batas demasiado la mezcla de huevos, azúcar y leche. Si entra mucho aire, el flan puede quedar con demasiados agujeritos.
- El baño María es clave para que la cocción sea suave y pareja. Si el horno está muy fuerte, la textura puede quedar granulada.
- El caramelo no debe quedar demasiado claro, porque tendrá poco sabor, ni demasiado oscuro, porque puede amargar.
- Para un flan más cremoso, podés reemplazar 200 ml de leche por crema de leche.
- Si usás dulce de leche repostero, va a mantener mejor la forma al servirlo en el plato.
- El descanso en la heladera ayuda a que el flan tome cuerpo y se desmolde sin romperse.
- La flanera con tubo central permite una cocción más pareja y le da esa forma tradicional tan reconocible.
Este flan casero queda suave, fresco y con el caramelo justo para acompañar cada porción.
Servido con dulce de leche, es un postre simple, clásico y rendidor que siempre funciona.