Estos cuadrados son ideales para un desayuno casero, nutritivo y con mucha humedad natural.
Tienen una miga dorada, tierna y aromática, con pedacitos de zanahoria, nueces y un toque fresco de naranja que los hace perfectos para acompañar el mate, el café o una infusión.

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Ingredientes
- 2 zanahorias medianas ralladas finas
- 2 huevos
- 1 banana madura pisada
- 120 gr de harina de avena
- 60 gr de harina integral
- 80 gr de nueces picadas
- 80 ml de jugo de naranja natural
- Ralladura de 1 naranja
- 60 ml de aceite neutro o de coco suave
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1/2 cdita de bicarbonato de sodio
- 1 cdita de canela
- 1 pizca de sal
- 1 cdita de esencia de vainilla
Preparación
- Precalentá el horno a 180°C y prepará un molde cuadrado o rectangular chico con papel manteca o apenas aceitado.
- Lavá, pelá y rallá las zanahorias bien finas. Reservalas unos minutos mientras preparás el resto de la mezcla.
- En un bowl grande, pisá la banana madura hasta formar un puré. Agregá los huevos, el aceite, la esencia de vainilla, el jugo de naranja y la ralladura. Mezclá bien hasta integrar.
- Sumá la zanahoria rallada y mezclá nuevamente. La preparación debe verse húmeda, anaranjada y con textura.
- Incorporá la harina de avena, la harina integral, el polvo de hornear, el bicarbonato, la canela y la pizca de sal. Mezclá con movimientos suaves, solo hasta que no queden partes secas.
- Agregá las nueces picadas y repartilas bien en la masa. No batas de más para que los cuadrados queden tiernos y húmedos.
- Volcá la mezcla en el molde y emparejá la superficie con una espátula. Si querés, podés sumar unas nueces picadas por arriba.
- Horneá durante 25 a 35 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y al pinchar el centro salga apenas húmedo, pero sin masa cruda.
- Dejá enfriar al menos 20 minutos antes de cortar. Luego dividí en cuadrados gruesos para que se vea bien la miga húmeda con la zanahoria y las nueces.
Tips y consejos
- Usá banana bien madura: es clave para endulzar de forma natural y ayudar a que la miga quede húmeda. Cuanto más madura esté, mejor sabor va a aportar.
- No seques demasiado la cocción: estos cuadrados tienen que quedar jugosos. Si el palillo sale completamente seco, puede ser que se hayan pasado un poco de horno.
- Rallá la zanahoria fina: así se integra mejor en la masa y deja una textura más suave. Si la rallás muy gruesa, se va a notar más y puede quedar menos pareja.
- Dejalos enfriar antes de cortar: si los cortás apenas salen del horno, pueden romperse porque la miga todavía está muy tierna. Al enfriar, toman cuerpo sin perder humedad.
- Podés conservarlos varios días: guardalos en un recipiente cerrado en la heladera por 3 o 4 días. Antes de comerlos, podés dejarlos unos minutos a temperatura ambiente.
- Para una versión más intensa: agregá una pizca de jengibre en polvo o más ralladura de naranja. Eso potencia el aroma y combina muy bien con la zanahoria y las nueces.
- Para que se vean más tentadores: cortalos en cuadrados altos y servilos con algunas nueces, zanahoria rallada y media naranja cerca, como una presentación casera y natural.
Son una opción simple para preparar con anticipación y tener un desayuno casero listo durante varios días.
Quedan húmedos, aromáticos y con una textura rústica muy tentadora.