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Recetas con Pollo

Cordon bleu de pollo con jamón y queso

El cordon bleu de pollo combina una pechuga tierna con un relleno abundante de jamón y queso fundido, todo cubierto por un empanado dorado y crocante.

Es una receta clásica, rendidora y perfecta para preparar una comida especial sin utilizar ingredientes complicados.

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Ingredientes

  • 4 pechugas de pollo
  • 8 fetas de jamón cocido
  • 8 fetas de queso
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • 1 cdita de pimentón
  • Aceite para cocinar

Para el empanado:

  • 2 huevos
  • 2 cdas de leche
  • 150 gr de harina
  • 250 gr de pan rallado
  • 50 gr de queso rallado
  • 1 cdita de orégano

Preparación

  1. Limpiar las pechugas de pollo y retirar los restos de grasa. Con un cuchillo afilado, abrir cada una por la mitad sin llegar a separarla completamente, como si fuera un libro.
  2. Colocar las pechugas entre dos láminas de papel film o dentro de una bolsa limpia. Golpearlas suavemente con un martillo de cocina hasta obtener un grosor parejo.
  3. Condimentar ambos lados con sal, pimienta, ajo en polvo y pimentón. No exagerar con la sal porque el jamón y el queso ya aportan bastante sabor.
  4. Colocar dos fetas de jamón sobre cada pechuga. Encima, disponer dos fetas de queso, procurando dejar libre un borde de aproximadamente 2 cm.
  5. Cerrar las pechugas doblando una mitad sobre la otra. Presionar suavemente los bordes y sujetarlos con palillos para evitar que el relleno salga durante la cocción.
  6. Llevar las piezas armadas a la heladera durante 20 minutos. El frío ayudará a que mantengan mejor la forma al momento de empanarlas.
  7. Preparar tres recipientes. En el primero colocar la harina. En el segundo batir los huevos con la leche. En el tercero mezclar el pan rallado, el queso rallado y el orégano.
  8. Pasar cada pieza de pollo primero por la harina, cubriendo bien toda la superficie. Sacudir suavemente para retirar el exceso.
  9. Sumergirla en la mezcla de huevo y dejar que se humedezca por completo. Luego, cubrirla con la mezcla de pan rallado, presionando con las manos para que el empanado se adhiera.
  10. Para conseguir una cubierta más firme y crocante, volver a pasar cada pieza por el huevo y después nuevamente por el pan rallado.
  11. Una vez empanados, llevar los cordon bleu a la heladera durante otros 15 minutos. Este descanso ayuda a que el empanado no se desprenda.
  12. Calentar una pequeña cantidad de aceite en una sartén amplia a fuego medio. Colocar las piezas de pollo y dorarlas durante 3 o 4 minutos de cada lado.
  13. Pasarlas a una fuente y terminar la cocción en horno precalentado a 190 °C durante aproximadamente 15 minutos. El tiempo dependerá del grosor de las pechugas.
  14. Retirar del horno y dejar reposar durante 5 minutos antes de cortarlas. De esta manera, el queso se asentará ligeramente y no se escapará por completo.
  15. Quitar los palillos con cuidado y servir el cordon bleu acompañado con papas, ensalada, verduras asadas o puré.

Tips y consejos

  • Usar pechugas de grosor parejo: esto permite que el pollo se cocine de manera uniforme y evita que algunas partes queden secas.
  • No golpear demasiado la carne: debe quedar fina, pero sin romperse. Las perforaciones pueden hacer que el queso salga durante la cocción.
  • Elegir un queso que funda bien: la muzzarella, el queso cremoso, el pategrás o el gouda funcionan muy bien.
  • No colocar el relleno cerca de los bordes: dejar espacio facilita el cierre y reduce el riesgo de pérdidas.
  • Enfriar antes de empanar: cuando las piezas están firmes resulta mucho más fácil manipularlas.
  • Hacer un empanado doble: esta segunda capa forma una cubierta más resistente, dorada y crocante.
  • No utilizar el aceite demasiado caliente: el empanado podría quemarse antes de que el pollo se cocine por dentro.
  • Terminar la cocción en el horno: permite cocinar el centro sin oscurecer excesivamente la superficie.
  • Comprobar el punto: al cortar, el pollo debe estar completamente blanco y sus jugos deben salir transparentes.
  • Dejar reposar antes de servir: recién salido del horno, el queso estará demasiado líquido y caliente. Unos minutos de descanso facilitan el corte.

El resultado es un pollo jugoso por dentro, con jamón, abundante queso fundido y una cubierta dorada que queda bien crujiente.

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