Este omelette queda dorado por fuera, tierno por dentro y con un relleno abundante de queso fundido y tomate.
El punto clave es controlar la temperatura de la sartén y esperar a que el huevo forme una base firme antes de intentar moverlo.

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Ingredientes
- 3 huevos
- 100 gr de muzzarella
- 1 tomate mediano
- 1 cda de leche
- 1 cdita de manteca
- 1 cdita de aceite
- ½ cdita de orégano
- Sal, cantidad necesaria
- Pimienta, a gusto
Preparación
- Cortar el tomate en cubos pequeños y retirar parte de las semillas y el líquido. Secarlo suavemente con papel de cocina para evitar que humedezca demasiado el omelette.
- Cortar o rallar la muzzarella. Reservar el queso y el tomate por separado.
- Colocar los huevos en un bol, agregar la leche, sal y pimienta. Batir con un tenedor solo hasta integrar las claras y las yemas, sin incorporar demasiado aire.
- Calentar una sartén antiadherente de aproximadamente 22 cm a fuego medio-bajo durante 1 minuto.
- Agregar el aceite y la manteca. Mover la sartén para cubrir toda la base y esperar hasta que la manteca se derrita, sin dejar que se queme.
- El truco para que no se pegue es usar la sartén bien precalentada, pero no excesivamente caliente, cubrir toda la base con la materia grasa y no intentar levantar el omelette apenas se agrega el huevo. Primero debe formarse una capa firme en la parte inferior.
- Volcar los huevos batidos y distribuirlos moviendo suavemente la sartén. Cocinar a fuego medio-bajo durante 1 minuto.
- Cuando los bordes comiencen a afirmarse, empujarlos suavemente hacia el centro con una espátula de silicona e inclinar la sartén para que el huevo todavía líquido ocupe los espacios.
- Cocinar hasta que la base esté firme y la superficie permanezca apenas húmeda. Pasar la espátula cuidadosamente por los bordes para comprobar que se desprenda sin esfuerzo.
- Distribuir la muzzarella sobre una mitad del omelette. Agregar el tomate y espolvorear con orégano.
- Cocinar durante 1 minuto más para que el queso comience a fundirse. Doblar la mitad libre sobre el relleno con ayuda de una espátula ancha.
- Apagar el fuego, tapar la sartén y dejar reposar durante 1 minuto. El calor restante terminará de derretir el queso sin secar el huevo.
- Inclinar la sartén sobre el plato y deslizar el omelette con cuidado, sin levantarlo ni darlo vuelta bruscamente.
Tips y consejos
- Usar una sartén del tamaño adecuado permite obtener un omelette con buen grosor y evita que quede demasiado fino.
- El tomate debe estar escurrido y seco para que no largue agua dentro del relleno.
- Cocinar a fuego fuerte puede dorar la base demasiado rápido y dejar el huevo crudo arriba.
- Una espátula de silicona fina ayuda a despegar los bordes sin romperlos.
- No colocar el relleno hasta que la base esté firme.
- Servirlo inmediatamente para disfrutar el queso bien fundido y el interior tierno.
El resultado es un omelette entero, fácil de deslizar de la sartén y con un relleno cremoso de queso y tomate.