Estas tostadas caramelizadas con banana y nueces son una opción dulce, simple y muy tentadora para el desayuno o la merienda.
Quedan crocantes por abajo, con la fruta bien dorada y un toque de nueces que suma textura y sabor en cada bocado.

Te recomendamos: Cómo hacer postre de manzana caramelizada con crema
Ingredientes
- 4 rodajas de pan de miga firme, pan lactal grueso o pan de campo
- 2 bananas
- 40 gr de manteca
- 3 cdas de azúcar
- 1 cda de miel, opcional
- 50 gr de nueces picadas gruesas
- 1/2 cdita de canela, opcional
Preparación
- Pelá las bananas y cortalas en rodajas medianas. No conviene hacerlas demasiado finas para que no se desarmen al cocinarlas.
- Picá las nueces de forma gruesa y reservá. La idea es que se noten bien al comer y no queden molidas.
- Tostá las rodajas de pan en tostadora, horno o sartén, hasta que estén doradas y crocantes. Reservalas.
- Colocá la manteca en una sartén amplia y llevála a fuego medio. Cuando se derrita, agregá el azúcar y mezclá suavemente hasta que empiece a formar un caramelo claro.
- Sumá las rodajas de banana y cocinalas 1 o 2 minutos de cada lado, con cuidado para que se doren sin romperse. Si querés, en este momento podés agregar la canela.
- Incorporá las nueces picadas y mezclá apenas para que tomen parte del caramelo y se integren con la banana.
- Si te gusta un acabado más brillante, agregá una cucharada de miel al final y mezclá unos segundos más, solo hasta que todo quede bien unido.
- Distribuí la mezcla de banana caramelizada y nueces sobre las tostadas todavía tibias. Repartí también un poco del caramelo de la sartén por arriba.
- Servilas enseguida para que el pan conserve su textura crocante y la cobertura siga bien tibia.
Tips y consejos
- Usá bananas maduras, pero firmes. Si están demasiado blandas, pueden deshacerse al contacto con el calor.
- El fuego no debe estar muy fuerte, porque el azúcar puede quemarse rápido y tomar gusto amargo.
- Si el pan es muy blando, tostalo un poco más para que aguante mejor la cobertura sin humedecerse enseguida.
- Las nueces pueden reemplazarse por almendras, avellanas o pecanas si querés variar el sabor.
- Para un toque más fresco, podés sumar unas gotas de jugo de limón a la banana mientras se cocina.
- Si preferís menos dulzor, reducí un poco el azúcar y dejá la miel solo como terminación opcional.
- También quedan muy bien con un poco de queso crema o ricota untada debajo de la banana caramelizada.
- Conviene armarlas en el momento. Si se dejan mucho tiempo listas, el pan pierde crocante.
Quedan doradas, tibias y con una combinación muy rica de fruta, caramelo y nueces.
Son de esas recetas simples que levantan cualquier desayuno con muy pocos ingredientes.