Estas cazuelitas de papa, huevo y queso son una opción simple, casera y muy rica para un desayuno salado o una comida liviana.
Quedan con la papa tierna, el queso bien derretido y el huevo cocido en el centro, todo servido en porciones individuales.

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Ingredientes
- 4 papas medianas
- 4 huevos
- 180 gr de queso mozzarella, cremoso o port salut
- 50 gr de queso rallado
- 2 cdas de crema de leche o 4 cdas de leche
- 1 cda de manteca o aceite
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 1 pizca de nuez moscada, opcional
- Perejil picado, opcional
Preparación
- Pelá las papas y cortalas en cubos medianos, tratando de que queden lo más parejos posible para que se cocinen al mismo tiempo.
- Colocá las papas en una olla con agua y una pizca de sal. Hervilas durante 8 a 10 minutos, solo hasta que empiecen a ablandarse. No tienen que quedar deshechas, porque después terminan de cocinarse en el horno.
- Escurrí las papas con cuidado y dejalas entibiar unos minutos.
- Enmantecá o aceitalas apenas 4 cazuelitas individuales aptas para horno.
- Repartí las papas en las cazuelitas. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si querés darle más sabor.
- Agregá por encima el queso cortado en cubitos o en tiras, distribuyéndolo entre las papas para que quede bien repartido.
- Sumá 1/2 cda de crema de leche o 1 cda de leche en cada cazuelita. Esto ayuda a que el interior quede más suave y no se seque.
- Hacé un pequeño hueco en el centro de cada cazuelita y rompé ahí un huevo.
- Terminá con queso rallado por arriba, cuidando de no tapar del todo la yema para que se siga viendo bien.
- Llevá a horno precalentado a 190 °C durante 12 a 18 minutos, según el tamaño de las cazuelitas y el punto que te guste para el huevo. La clara tiene que verse cocida y el queso bien derretido y dorado en algunas partes.
- Retirá del horno, dejá reposar 2 minutos y terminá con un poco de perejil picado si querés.
Tips y consejos
- No hiervas demasiado las papas al principio. Si quedan muy blandas, después se rompen y la cazuelita pierde textura.
- El corte ideal es en cubos medianos, ni muy chicos ni muy grandes. Así se cocinan bien y se ven mejor en la porción.
- Si querés más sabor, podés saltear apenas las papas ya hervidas en sartén con un poco de manteca antes de llevarlas a las cazuelitas.
- El queso cremoso deja un interior más suave. La mozzarella queda más elástica y el port salut da una textura más firme.
- Para que el huevo salga bien, conviene mirar la cocción en los últimos minutos. Si te gusta la yema más líquida, sacalas apenas cuaje la clara.
- Si querés una versión más completa, podés sumar cebolla apenas salteada, jamón cocido en cubitos o un poco de panceta dorada.
- Las cazuelitas deben ir hasta un poco más de la mitad con papa y queso, dejando espacio para que el huevo no se desborde.
- Si el queso se dora muy rápido, pero el huevo todavía está crudo, podés cubrir apenas con papel aluminio y seguir unos minutos más.
- Se sirven mejor recién hechas, bien calientes, cuando el queso todavía está fundido.
- Para acompañarlas, quedan muy bien con pan tostado, rodajas de tomate o una ensalada simple.
Quedan sabrosas, rendidoras y muy vistosas para servir en la mesa sin complicarse demasiado.
Recién salidas del horno, con el queso derretido y el huevo en su punto, son una de esas recetas simples que siempre funcionan.