Categorías
Recetas de Comidas

Cómo hacer tortitas rellenas de queso

Estas tortitas son de esas recetas caseras que resuelven algo rico con pocos ingredientes y sin complicarse.

Quedan doradas, sabrosas y con una textura muy agradable para comer recién hechas.

Te recomendamos: Cómo hacer tequeños caseros

Van perfecto para una comida rápida, una entrada caliente o para acompañar con algo fresco en la mesa.

Ingredientes

  • 350 g de harina común
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1 cdita de sal
  • 2 cdas de aceite
  • 180 ml de agua tibia aproximadamente
  • 250 g de queso cremoso, mozzarella o muzzarella
  • Aceite o manteca para la sartén
  • Harina extra para trabajar la masa

Preparación

  1. Colocá la harina en un bowl junto con el polvo de hornear y la sal. Mezclá unos segundos para que todo quede bien repartido antes de agregar los líquidos.
  2. Sumá el aceite y empezá a incorporar el agua tibia de a poco, mezclando primero con una cuchara y después con la mano. No agregues toda el agua junta, porque algunas harinas absorben más que otras.
  3. Cuando los ingredientes se unan, pasá la preparación a la mesada apenas enharinada y amasá durante 4 o 5 minutos. Tiene que quedar una masa lisa, flexible y fácil de manejar, sin pegarse demasiado a las manos.
  4. Formá un bollo, tapalo con un repasador limpio y dejalo descansar durante 20 minutos. Este reposo ayuda a que después sea más fácil estirar, cerrar y dar forma sin que la masa se vuelva tensa.
  5. Mientras tanto, cortá el queso en porciones chicas o medianas. Conviene que cada trozo sea fácil de envolver, para que quede bien cubierto y no se escape durante la cocción.
  6. Dividí la masa en 8 porciones similares. Formá bollitos y aplastá cada uno con la mano hasta lograr un disco no demasiado fino.
  7. Colocá una porción de queso en el centro de cada disco. Llevá los bordes hacia arriba, cerrá bien y presioná la unión con los dedos para que no queden aberturas.
  8. Apoyá cada pieza con el cierre hacia abajo y acomodala suavemente con la palma de la mano, dándole una forma pareja. No hace falta aplastarla demasiado; lo importante es que conserve cuerpo.
  9. Calentá una sartén antiadherente a fuego medio con apenas aceite o manteca. Cuando tome temperatura, colocá las tortitas dejando espacio entre una y otra.
  10. Cocinalas sin moverlas hasta que la base tome buen color. Después dalas vuelta con una espátula y dorá el otro lado. Si las notás muy altas, bajá apenas el fuego y dejalas unos minutos más para que se hagan bien por dentro.
  11. Retiralas cuando estén doradas de ambos lados y pasalas a un plato. Servilas calientes, recién hechas, para que el queso mantenga una buena textura.

Tips y consejos:

  • No trabajes la masa con demasiada harina extra. Usá solo lo necesario para que no se pegue, porque si agregás de más puede quedar dura.
  • El descanso de la masa es importante. Si intentás armar las tortitas apenas terminás de amasar, puede costar más cerrarlas y darles forma.
  • El queso cremoso, la mozzarella o la muzzarella funcionan bien, pero conviene usar un queso que derrita sin largar demasiada agua.
  • Para evitar que el queso se escape, dejá la unión bien cerrada y colocá esa parte hacia abajo al momento de cocinar.
  • La sartén no necesita mucho aceite. Con una capa fina alcanza para que tomen buen color y no queden pesadas.
  • Mantené el fuego medio. Si está muy fuerte, se doran rápido por fuera y la parte interna puede quedar sin terminar.
  • También podés sumar una pizca de orégano, ajo en polvo o perejil picado a la masa para darles un sabor extra sin cambiar demasiado la receta.

Son prácticas, rendidoras y muy fáciles de adaptar según el queso que tengas en casa.

Con una buena cocción quedan doradas, sabrosas y listas para servir en pocos minutos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *