Hacer chorizos caseros no requiere una embutidora profesional si se trabaja con una mezcla bien condimentada y se le da forma con paciencia.
Esta versión se prepara a mano, con carne picada, especias simples y un reposo que ayuda a concentrar el sabor.

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Después se pueden cocinar a la parrilla, a la plancha o en sartén, logrando un resultado jugoso y bien sabroso.
Ingredientes
- 700 g de carne de cerdo picada
- 300 g de carne vacuna picada
- 200 g de grasa de cerdo picada bien chica o panceta fresca picada
- 4 dientes de ajo picados
- 2 cdas de pimentón dulce
- 1 cdita de ají molido
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de pimienta negra molida
- 18 g de sal fina
- 80 ml de vino blanco o tinto
- 2 cdas de perejil picado, opcional
- Film apto para alimentos o tripa natural, si querés darles forma más tradicional
- Hilo de cocina, si usás tripa o querés atarlos
Preparación
- Colocá la carne de cerdo, la carne vacuna y la grasa picada en un bowl grande. Es importante que todo esté bien frío, porque así la mezcla se trabaja mejor y mantiene una textura más firme.
- Agregá la sal, el pimentón dulce, el ají molido, el orégano, la pimienta, el ajo picado y el perejil si decidís usarlo. Mezclá primero con una cuchara y después con las manos para distribuir bien los condimentos.
- Sumá el vino de a poco mientras seguís mezclando. La preparación tiene que quedar húmeda y bien unida, pero no líquida. Amasá la mezcla durante 4 o 5 minutos, presionando con las manos para que la carne tome cuerpo y se integre con la grasa.
- Tapá el bowl y llevá la mezcla a la heladera durante al menos 4 horas. Si podés dejarla de un día para el otro, mejor, porque los sabores se asientan mucho más.
- Para armarlos sin máquina, cortá rectángulos grandes de film apto para alimentos. Colocá una porción de mezcla en el centro y acomodala con las manos formando un cilindro grueso.
- Envolvé con el film, enrollando con firmeza para compactar la carne y darle forma de chorizo. Cerrá los extremos girándolos como si fuera un caramelo. Repetí el proceso con toda la mezcla.
- Llevá los chorizos armados a la heladera durante 1 hora para que tomen mejor forma. Antes de cocinarlos, retirales el film por completo.
- Si preferís hacerlos con tripa natural, podés usar un embudo ancho. Colocá la tripa hidratada en la punta del embudo y empujá la mezcla de a poco con los dedos o con el mango de una cuchara. No la llenes demasiado para que no reviente al cocinar.
- Para cocinarlos a la parrilla, ponelos sobre fuego medio, no directo ni demasiado fuerte. Giralos cada tanto hasta que estén dorados por fuera y bien cocidos por dentro.
- También podés hacerlos en sartén o plancha. Cocinalos a fuego medio, con apenas aceite, girándolos para que tomen color parejo. Si son muy gruesos, bajá el fuego y tapá unos minutos para que se terminen de cocinar en el centro.
Tips y consejos:
- La grasa es clave para que no queden secos. Si usás solo carne magra, el resultado pierde jugosidad y queda más compacto.
- No saltees el reposo en heladera. Ese tiempo ayuda a que la mezcla tome sabor y sea más fácil de moldear.
- El ajo puede ir crudo bien picado o machacado con un poco de sal para que se reparta mejor.
- Si los armás con film, recordá retirarlo siempre antes de cocinarlos. El film solo sirve para darles forma durante el reposo.
- Para una textura más rústica, usá carne picada gruesa. Para una versión más pareja, podés pedir una picada más fina.
- En la parrilla, evitá el fuego muy fuerte. Si se arrebatan por fuera, pueden dorarse rápido y quedar mal cocidos en el centro.
- Se pueden preparar con anticipación y guardar en la heladera por 24 horas antes de cocinarlos.
Estos chorizos caseros quedan bien condimentados, jugosos y con una textura rústica muy sabrosa.
Son una buena opción para preparar en casa sin máquina, usando ingredientes simples y una técnica fácil de adaptar.