La torta de almendras con crema de vainilla es un postre casero con capas de bizcochuelo suave, relleno cremoso y una cobertura de almendras tostadas.
Su combinación de sabores y texturas la convierte en una opción deliciosa para cumpleaños, reuniones familiares o una merienda especial.

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Ingredientes
Para el bizcochuelo de almendras:
- 180 g de harina 0000
- 150 g de almendras molidas
- 180 g de azúcar
- 4 huevos
- 120 g de manteca
- 120 ml de leche
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la crema de vainilla:
- 600 ml de leche
- 4 yemas
- 120 g de azúcar
- 50 g de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 30 g de manteca
Para la cobertura:
- 200 ml de crema de leche bien fría
- 2 cdas de azúcar impalpable
- 120 g de almendras fileteadas
- Azúcar impalpable extra para decorar
Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar un molde redondo de aproximadamente 20 cm de diámetro, colocando papel manteca en la base.
- Batir la manteca a temperatura ambiente junto con el azúcar durante 3 a 4 minutos, hasta conseguir una preparación clara y cremosa.
- Incorporar los huevos de a uno, batiendo después de cada agregado, y perfumar con la esencia de vainilla.
- Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la sal, y mezclar con las almendras molidas.
- Agregar los ingredientes secos a la preparación anterior, alternándolos con la leche, hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espesa.
- Volcar la preparación en el molde, alisar la superficie y llevar al horno durante 35 a 45 minutos, hasta que al introducir un palillo en el centro salga limpio.
- Retirar el bizcochuelo del horno, dejarlo reposar 10 minutos y desmoldarlo sobre una rejilla hasta que se enfríe completamente.
- Colocar las yemas, el azúcar y la maicena en un bowl, mezclando con un batidor de mano hasta conseguir una preparación uniforme.
- Calentar la leche en una cacerola hasta que esté bien caliente, sin dejar que hierva intensamente.
- Incorporar una parte de la leche caliente a la mezcla de yemas, batiendo constantemente para integrar los ingredientes.
- Volcar toda la preparación nuevamente en la cacerola y cocinar a fuego medio-bajo, revolviendo sin detenerse hasta que espese y comience a hervir suavemente.
- Mantener la cocción durante 1 minuto más, retirar del fuego y agregar la manteca junto con la esencia de vainilla.
- Mezclar hasta obtener una crema pastelera lisa y brillante, cubrirla con film en contacto y dejarla enfriar antes de llevarla a la heladera.
- Colocar las almendras fileteadas en una sartén seca y tostarlas a fuego bajo durante unos minutos, moviéndolas constantemente hasta que estén ligeramente doradas.
- Retirar las almendras de la sartén y dejarlas enfriar por completo para conservar su textura crocante.
- Cortar horizontalmente el bizcochuelo frío en tres discos de espesor similar, utilizando un cuchillo largo y serruchado.
- Colocar el primer disco sobre un plato de presentación y distribuir aproximadamente la mitad de la crema pastelera fría, formando una capa abundante y pareja.
- Acomodar el segundo disco encima, presionar muy suavemente y extender el resto de la crema de vainilla.
- Colocar el tercer disco de bizcochuelo, procurando que los bordes queden alineados y que las capas de relleno mantengan un grosor uniforme.
- Batir la crema de leche bien fría junto con las dos cucharadas de azúcar impalpable hasta conseguir una consistencia firme y cremosa.
- Cubrir la superficie y los laterales de la torta con una capa fina de crema batida, distribuyéndola con una espátula.
- Adherir las almendras fileteadas tostadas sobre los laterales y la superficie, cubriendo la torta de manera uniforme.
- Espolvorear ligeramente con azúcar impalpable y llevar a la heladera durante al menos 2 horas para que el relleno adquiera firmeza.
- Cortar porciones triangulares con un cuchillo afilado y levantarlas cuidadosamente con una espátula ancha, dejando visibles las tres capas de bizcochuelo y las dos capas de crema de vainilla.
Tips y consejos
- Almendras molidas: utilizarlas finamente molidas permite conseguir un bizcochuelo suave, sin perder su sabor característico.
- Manteca: incorporarla a temperatura ambiente facilita el batido y ayuda a obtener una preparación aireada.
- Bizcochuelo: dejarlo enfriar completamente antes de cortarlo evita que las capas se rompan.
- Crema pastelera: cocinarla hasta que espese correctamente permite conseguir un relleno firme que mantiene su forma.
- Vainilla: utilizar una esencia de buena calidad realza el sabor de la crema sin tapar el de las almendras.
- Almendras fileteadas: tostarlas suavemente intensifica su aroma y aporta una textura crocante.
- Armado: distribuir cantidades similares de crema entre los discos ayuda a conseguir un corte prolijo.
- Cobertura: aplicar una capa fina de crema batida facilita que las almendras se adhieran a los laterales.
- Refrigeración: respetar el tiempo de frío permite servir porciones firmes y bien definidas.
- Conservación: guardar la torta cubierta en la heladera hasta 3 días y mantenerla refrigerada hasta el momento de servir.
Con sus capas tiernas, crema de vainilla y almendras tostadas, esta torta es perfecta para disfrutar en familia.