Las croquetas cremosas de pollo y puerro son una opción casera deliciosa, con una cobertura dorada y crocante que esconde un relleno suave y lleno de sabor.
Son ideales para servir como entrada, acompañamiento o para disfrutar en una picada familiar.

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Ingredientes
Para el relleno:
- 400 g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 2 puerros grandes
- 1 cebolla pequeña
- 50 g de manteca
- 70 g de harina 0000
- 500 ml de leche
- 60 g de queso rallado
- 1 cda de aceite
- Sal y pimienta a gusto
- 1 pizca de nuez moscada
Para el empanado:
- 2 huevos
- 200 g de pan rallado
- 80 g de harina
- Sal y pimienta a gusto
Para freír:
- Aceite de girasol, cantidad necesaria
Preparación
- Lavar cuidadosamente los puerros, retirar las partes verdes más duras y cortar la parte blanca y verde clara en rodajas finas.
- Picar la cebolla en cubitos pequeños y reservarla junto con el puerro.
- Calentar una sartén amplia con el aceite y 20 g de manteca, incorporar la cebolla y el puerro, y cocinar a fuego medio durante 6 a 8 minutos hasta que estén tiernos.
- Agregar el pollo previamente cocido y desmenuzado, mezclar durante 2 minutos y condimentar con sal y pimienta.
- Incorporar los 30 g restantes de manteca, dejar que se derritan y añadir la harina, revolviendo durante 1 minuto para cocinarla sin que tome color.
- Verter la leche de a poco mientras se mezcla constantemente con una espátula de madera, evitando que se formen grumos.
- Cocinar a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, revolviendo hasta conseguir una preparación muy espesa que comience a despegarse del fondo de la sartén.
- Incorporar el queso rallado y una pizca de nuez moscada, mezclando hasta obtener una masa cremosa y uniforme, con trocitos visibles de pollo y puerro.
- Retirar la preparación del fuego y distribuirla en una fuente amplia para facilitar el enfriado.
- Cubrir la superficie con film en contacto directo con la mezcla y llevar a la heladera durante al menos 3 horas, hasta que esté completamente fría y firme.
- Retirar la mezcla de la heladera y dividirla en porciones de aproximadamente 50 g, utilizando una cuchara para conseguir tamaños similares.
- Tomar cada porción con las manos ligeramente aceitadas y darle una forma ovalada y alargada, presionando suavemente para que quede compacta.
- Colocar la harina en un plato, batir los huevos con una pizca de sal en otro recipiente y distribuir el pan rallado en un tercer plato.
- Pasar cada croqueta primero por harina, retirando el exceso, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, cubriendo toda su superficie.
- Acomodar las croquetas empanadas sobre una bandeja y llevarlas a la heladera durante 20 minutos para que el empanado se afirme.
- Calentar abundante aceite en una cacerola profunda hasta alcanzar aproximadamente 175 °C.
- Introducir las croquetas en pequeñas tandas y freírlas durante 3 a 4 minutos, girándolas suavemente hasta conseguir un dorado parejo.
- Retirar las croquetas con una espumadera y colocarlas sobre una rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Dejar reposar durante 2 minutos antes de servir, permitiendo que el interior se asiente ligeramente sin perder su textura cremosa.
- Acomodar las croquetas en un plato amplio y cortar una por la mitad para mostrar el relleno de pollo desmenuzado, puerro y salsa cremosa.
Tips y consejos
- Pollo: utilizar pechuga hervida o asada, bien desmenuzada, permite conseguir una textura suave y uniforme.
- Puerro: cocinarlo lentamente ayuda a resaltar su sabor delicado sin que se queme.
- Salsa cremosa: la preparación debe quedar bastante espesa antes de enfriarse para que las croquetas mantengan su forma.
- Enfriado: respetar el tiempo de heladera facilita el armado y evita que la mezcla se desarme.
- Tamaño: preparar croquetas medianas permite conseguir una cobertura crocante y un interior bien caliente.
- Empanado: cubrir toda la superficie sin dejar espacios ayuda a evitar que el relleno se escape durante la fritura.
- Aceite: mantener una temperatura cercana a 175 °C favorece una cocción rápida y un dorado uniforme.
- Fritura: cocinar pocas croquetas por tanda evita que baje demasiado la temperatura del aceite.
- Presentación: servirlas recién hechas permite disfrutar mejor el contraste entre la cobertura crocante y el centro cremoso.
- Conservación: guardar las croquetas cocidas en la heladera hasta 3 días y recalentarlas completamente antes de consumir.
Doradas por fuera y suaves por dentro, estas croquetas de pollo y puerro son una delicia casera para compartir.