La torta Cabsha combina una base de masa mantecosa, un relleno generoso de dulce de leche y una cobertura suave de chocolate.
Es un postre ideal para compartir, con una presentación elegante y un sabor que recuerda al clásico bombón.

Te recomendamos: Cómo hacer Manjar del Cielo casero, cremoso y con caramelo
Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina 0000
- 125 g de manteca fría
- 80 g de azúcar impalpable
- 1 huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 500 g de dulce de leche repostero
Para la cobertura de chocolate:
- 200 g de chocolate semiamargo
- 150 ml de crema de leche
- 20 g de manteca
Para la decoración:
- 200 g de dulce de leche repostero
- Polvo dorado comestible, opcional
Preparación
- Colocar la harina en un recipiente amplio junto con el azúcar impalpable y la pizca de sal. Mezclar para distribuir los ingredientes.
- Agregar la manteca fría cortada en cubitos y trabajar con las yemas de los dedos hasta obtener una preparación arenosa, con pequeños grumos de manteca.
- Incorporar el huevo y la esencia de vainilla. Unir suavemente los ingredientes hasta formar una masa homogénea, evitando amasar demasiado para que conserve su textura tierna.
- Formar un disco, envolverlo con film y llevarlo a la heladera durante 30 minutos.
- Precalentar el horno a 180 °C. Enmantecar ligeramente un molde desmontable para tarta de aproximadamente 24 cm de diámetro.
- Retirar la masa de la heladera y estirarla sobre una superficie apenas enharinada, hasta conseguir un grosor de aproximadamente 5 mm.
- Forrar la base y los laterales del molde, presionando suavemente para que la masa se adapte a su forma. Recortar los bordes sobrantes.
- Pinchar la base con un tenedor y llevarla a la heladera durante 15 minutos para evitar que se deforme durante la cocción.
- Cubrir la masa con papel manteca y colocar encima porotos secos o pesas para horno. Cocinar durante 15 minutos.
- Retirar el papel y las pesas. Continuar horneando entre 8 y 12 minutos más, hasta que la masa esté cocida y ligeramente dorada.
- Sacar del horno y dejar enfriar completamente antes de incorporar el relleno.
- Colocar los 500 g de dulce de leche repostero sobre la base fría y extenderlos con una espátula, formando una capa pareja y abundante.
- Llevar la tarta a la heladera durante 20 minutos para que el dulce de leche se mantenga firme mientras se prepara la cobertura.
- Picar el chocolate semiamargo en trozos pequeños y colocarlo en un recipiente resistente al calor.
- Calentar la crema de leche en una cacerola hasta que comience a desprender vapor, sin dejar que hierva intensamente.
- Verter la crema caliente sobre el chocolate picado y dejar reposar durante 2 minutos. Mezclar lentamente desde el centro hasta obtener una ganache lisa y homogénea.
- Incorporar la manteca y revolver hasta integrarla completamente. Dejar entibiar la preparación para que no esté demasiado caliente al colocarla sobre el relleno.
- Retirar la tarta de la heladera y distribuir la ganache sobre el dulce de leche. Inclinar suavemente el molde para cubrir toda la superficie sin mezclar las capas.
- Llevar nuevamente a la heladera durante 2 horas, o hasta que la cobertura tenga suficiente firmeza para decorar y cortar.
- Colocar los 200 g de dulce de leche destinados a la decoración en una manga pastelera con pico rizado.
- Formar rosetones grandes y pequeños alrededor del borde de la torta, dejando libre la mayor parte de la superficie de chocolate.
- Si se desea, distribuir una pequeña cantidad de polvo dorado comestible sobre la cobertura para darle una terminación especial.
- Desmoldar cuidadosamente y colocar la torta sobre una fuente. Para cortar porciones prolijas, utilizar un cuchillo largo y limpiarlo entre cada corte.
Tips y consejos
- Utilizar manteca fría: ayuda a conseguir una masa mantecosa y delicada, sin que resulte dura.
- No amasar demasiado: trabajar la masa solamente hasta unir los ingredientes evita que desarrolle una textura elástica.
- Respetar el descanso: enfriar la masa antes de hornearla ayuda a mantener la forma del molde.
- Cocinar la base por completo: como el relleno no necesita horno, la masa debe quedar lista antes de incorporar el dulce de leche.
- Elegir dulce de leche repostero: su consistencia permite formar una capa firme que se mantiene al cortar.
- Utilizar chocolate semiamargo: equilibra el dulzor del relleno y aporta un sabor más intenso.
- No hervir la crema: calentarla suavemente permite preparar una ganache uniforme.
- Dejar entibiar la cobertura: si está demasiado caliente, puede ablandar el dulce de leche y mezclar las capas.
- Enfriar antes de decorar: la ganache debe estar firme para que los rosetones mantengan su forma.
- No exagerar la decoración: unos rosetones de distintos tamaños alrededor del borde permiten destacar la superficie de chocolate.
- Cortar con cuchillo tibio: facilita obtener porciones con las capas bien definidas.
- Conservar en la heladera: guardar la torta tapada y retirarla unos 15 minutos antes de servir para que el relleno recupere su cremosidad.
Queda con una base tierna y mantecosa, dulce de leche cremoso y una cobertura de chocolate irresistible. Ideal para disfrutar en una ocasión especial.