El Manjar del Cielo es un postre tradicional de textura suave y cremosa, preparado con dulce de leche, huevos y leche.
Su sabor intenso y su cobertura de caramelo lo convierten en una delicia para disfrutar bien fría.

Te recomendamos: Cómo hacer Budín de Naranja y Almendras, húmedo y esponjoso
Ingredientes
Para el manjar:
- 500 ml de leche entera
- 400 g de dulce de leche tradicional
- 4 huevos
- 4 yemas de huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el caramelo:
- 180 g de azúcar
- 60 ml de agua
Preparación
- Precalentar el horno a 160 °C. Preparar una flanera o un molde redondo de aproximadamente 20 cm de diámetro, apto para cocinar a baño María.
- Colocar el azúcar y el agua en una cacerola pequeña. Llevar a fuego medio sin revolver con una cuchara, hasta que el azúcar se disuelva y comience a tomar color.
- Continuar la cocción hasta obtener un caramelo de color ámbar. Retirar del fuego antes de que se oscurezca demasiado para evitar un sabor amargo.
- Volcar inmediatamente el caramelo dentro del molde y moverlo con cuidado para cubrir el fondo y parte de las paredes. Dejar reposar hasta que se endurezca.
- Colocar la leche en una cacerola y llevarla a fuego bajo hasta que esté caliente, sin permitir que hierva.
- Agregar el dulce de leche y mezclar con un batidor de mano hasta que se disuelva completamente y la preparación tenga un color uniforme.
- Retirar la cacerola del fuego y dejar entibiar durante unos minutos. Es importante que la mezcla no esté demasiado caliente al incorporarla a los huevos.
- En un recipiente amplio, colocar los cuatro huevos enteros y las cuatro yemas. Agregar la pizca de sal y mezclar suavemente con un batidor, procurando no incorporar demasiado aire.
- Incorporar la esencia de vainilla y continuar mezclando hasta que los ingredientes estén integrados.
- Agregar poco a poco la leche con dulce de leche sobre los huevos, revolviendo constantemente para evitar que se cocinen por efecto del calor.
- Pasar la preparación por un colador fino para eliminar cualquier resto de huevo sin integrar y conseguir una textura más suave.
- Volcar cuidadosamente la mezcla dentro del molde acaramelado, evitando generar demasiadas burbujas en la superficie.
- Cubrir el molde con papel aluminio y colocarlo dentro de una asadera profunda. Agregar agua caliente a la asadera hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde.
- Llevar al horno y cocinar a baño María durante 60 a 80 minutos, según el tamaño y la profundidad del recipiente.
- Comprobar la cocción moviendo suavemente el molde. Los bordes deben estar firmes y el centro debe presentar un movimiento ligero, sin verse líquido.
- Retirar la asadera del horno y sacar cuidadosamente el molde del agua caliente. Dejar enfriar a temperatura ambiente durante un rato, sin superar las dos horas.
- Llevar el manjar a la heladera durante al menos 6 horas, preferentemente de un día para el otro, para que termine de adquirir su consistencia característica.
- Antes de desmoldar, pasar un cuchillo fino por los bordes del molde. Colocar un plato amplio encima y dar vuelta con un movimiento firme.
- Levantar el molde lentamente para que el caramelo líquido caiga sobre el postre y se distribuya naturalmente por la superficie.
- Cortar una porción generosa con un cuchillo limpio y colocarla sobre un plato, agregando un poco del caramelo que haya quedado en la fuente.
Tips y consejos
- Elegir dulce de leche tradicional: tiene una consistencia adecuada para disolverse en la leche y aportar sabor sin necesidad de agregar más azúcar.
- Utilizar leche entera: ayuda a conseguir una textura más cremosa y un sabor más suave.
- No batir demasiado los huevos: incorporar mucho aire puede generar burbujas y pequeños agujeros en el postre.
- Agregar la leche tibia: incorporarla lentamente evita que los huevos se cocinen antes de entrar al horno.
- Colar la preparación: permite conseguir una textura uniforme y delicada.
- Controlar el caramelo: retirarlo cuando tenga un color ámbar evita que se queme.
- Respetar el baño María: el calor suave y parejo es fundamental para que el manjar quede cremoso.
- Evitar que hierva el agua: una cocción demasiado fuerte puede producir una textura porosa.
- Cubrir el molde: el papel aluminio ayuda a proteger la superficie durante el horneado.
- No cocinar de más: el centro debe conservar un movimiento suave al retirar el molde del horno.
- Enfriar completamente: el descanso en la heladera permite que el postre se afirme y se desmolde sin romperse.
- Servir con caramelo: no necesita otros acompañamientos, ya que el dulce de leche aporta suficiente sabor.
- Conservación: mantener en la heladera, bien cubierto, y consumir preferentemente dentro de los 3 días.
Queda suave y cremoso, con un delicado sabor a dulce de leche y abundante caramelo. Ideal para disfrutar bien frío.