El matambre a la fugazzeta combina carne tierna, cebollas doradas y una generosa capa de mozzarella gratinada.
Es una receta ideal para una cena abundante, con mucho sabor y una presentación irresistible.

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Ingredientes
Para el matambre:
- 1 matambre de carne vacuna de 1,2 a 1,5 kg
- 1 litro de leche
- 2 hojas de laurel
- 2 dientes de ajo
- 1 cdita de pimienta en grano
- Sal a gusto
Para la cubierta de fugazzeta:
- 3 cebollas grandes
- 350 g de mozzarella
- 3 cdas de aceite de oliva
- 2 cdas de manteca
- 150 g de salsa de tomate espesa
- 1 cdita de orégano seco
- 1/2 cdita de ají molido, opcional
- Sal y pimienta a gusto
Preparación
- Colocar el matambre sobre una tabla y retirar los excesos de grasa más gruesos, dejando una capa fina para conservar el sabor durante la cocción.
- Acomodar la carne en una olla amplia, preferentemente con la parte de la grasa hacia arriba. Agregar la leche, los dientes de ajo aplastados, las hojas de laurel y los granos de pimienta.
- Si la leche no alcanza a cubrir el matambre, incorporar un poco de agua hasta que quede sumergido. Calentar a fuego medio hasta que comience a hervir suavemente.
- Bajar el fuego y cocinar durante aproximadamente 1 hora y media a 2 horas, con la olla parcialmente tapada. Mantener un hervor suave y agregar líquido caliente si fuera necesario.
- Comprobar que la carne esté tierna pinchándola con un tenedor. Debe ofrecer poca resistencia, aunque todavía tiene que conservar su forma para poder llevarla al horno.
- Retirar el matambre de la olla, escurrirlo y dejarlo reposar durante unos minutos. Secar ligeramente la superficie con papel de cocina.
- Mientras tanto, pelar las cebollas y cortarlas en aros o tiras medianas. No es necesario que queden perfectamente iguales.
- Calentar el aceite de oliva junto con la manteca en una sartén amplia. Incorporar las cebollas y agregar una pizca de sal.
- Cocinar a fuego medio-bajo durante 15 a 20 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén blandas, ligeramente doradas y con algunos bordes tostados.
- Condimentar las cebollas con pimienta y retirar del fuego. Reservar sin tapar para que pierdan parte del vapor.
- Precalentar el horno a 220 °C. Aceitar ligeramente una fuente metálica amplia, suficientemente grande para acomodar el matambre extendido.
- Colocar el matambre sobre la fuente, con la parte de la grasa hacia abajo. Si tiene algunas partes irregulares, acomodarlas sin estirar demasiado la carne.
- Distribuir una capa fina de salsa de tomate sobre la superficie, utilizando el dorso de una cuchara. Dejar algunos bordes de carne visibles.
- Repartir las cebollas cocidas sobre la salsa, procurando cubrir buena parte del matambre. No hace falta que la distribución sea perfectamente uniforme.
- Rallar la mozzarella con la parte gruesa del rallador o cortarla en tiras pequeñas. Distribuirla sobre las cebollas, formando una capa abundante.
- Espolvorear el orégano seco y, si se desea, agregar una pequeña cantidad de ají molido.
- Llevar la fuente al horno caliente durante aproximadamente 12 a 15 minutos, hasta que la mozzarella esté completamente derretida y comience a dorarse.
- Si se desea una cubierta más gratinada, encender el grill durante los últimos 2 o 3 minutos, vigilando que las cebollas y el queso no se quemen.
- Retirar la fuente del horno y dejar reposar el matambre durante 5 minutos para que el queso se asiente ligeramente antes de cortarlo.
- Cortar porciones generosas con un cuchillo bien afilado y servir directamente desde la fuente, procurando que cada porción conserve su cubierta de cebolla y mozzarella.
Tips y consejos
- Elegir un buen matambre: conviene utilizar una pieza relativamente pareja, sin sectores excesivamente gruesos.
- No retirar toda la grasa: una pequeña cantidad ayuda a mantener la carne jugosa durante la cocción.
- Tiernizar a fuego bajo: la cocción suave en leche permite ablandar las fibras sin endurecer la carne.
- Comprobar la textura: el tiempo puede variar según el grosor del matambre; lo importante es que quede tierno antes de llevarlo al horno.
- Cocinar bien las cebollas: deben quedar blandas y ligeramente doradas para aportar dulzor sin soltar demasiada agua.
- Utilizar mozzarella firme: si contiene demasiado líquido, conviene escurrirla antes de colocarla sobre la carne.
- No excederse con el tomate: una capa fina aporta sabor sin tapar el protagonismo de la cebolla.
- Gratinar a temperatura alta: como el matambre ya está cocido, el horno se utiliza principalmente para fundir y dorar la cubierta.
- Dejar reposar antes de cortar: unos minutos ayudan a mantener el queso sobre cada porción.
- Acompañar con papas: las papas fritas, al horno o españolas combinan muy bien con esta preparación.
Queda tierno por dentro, con cebolla dorada y una cubierta de queso bien gratinado. Una cena abundante para disfrutar recién hecha.