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Como hacer salsa de champiñones con crema de leche, rápida y fácil

Una salsa clásica, cremosa y llena de sabor que transforma cualquier plato en algo especial.

Es perfecta para acompañar carnes, pollo, pastas o incluso un simple puré. Lo mejor es que se hace en pocos minutos y con ingredientes básicos.

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Ingredientes

  • 250 g de champiñones frescos
  • 200 ml de crema de leche
  • 1 cucharada de manteca
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 cebolla chica
  • Sal y pimienta a gusto
  • Perejil fresco picado (opcional)
  • Un chorrito de caldo o agua (opcional, para aligerar)

Preparación

  1. Limpiá los champiñones con un paño húmedo y cortalos en láminas, ni muy finas ni muy gruesas.
  2. Picá la cebolla bien chica y el ajo lo más fino posible para que se integre bien en la salsa.
  3. En una sartén amplia, colocá la manteca junto con el aceite y llevá a fuego medio hasta que se derrita.
  4. Agregá la cebolla y cociná unos minutos hasta que esté transparente, sin que se dore demasiado.
  5. Sumá el ajo picado y cociná apenas unos segundos para que largue su aroma.
  6. Incorporá los champiñones y subí un poco el fuego. Cocinalos sin mover demasiado al principio para que doren levemente.
  7. Una vez que empiecen a soltar su líquido, mezclá y dejá que se cocinen hasta que reduzcan y queden tiernos.
  8. Salpimentá a gusto en este punto para que los sabores se integren bien.
  9. Agregá la crema de leche y mezclá suavemente, bajando el fuego.
  10. Cociná unos minutos hasta que la salsa espese y tome una textura cremosa, sin que hierva fuerte.
  11. Si la querés un poco más liviana, podés agregar un chorrito de caldo o agua caliente.
  12. Probá y ajustá sal y pimienta si hace falta.
  13. Terminá con perejil fresco picado por encima para darle un toque de color y frescura.
  14. Serví bien caliente sobre el plato que prefieras.

Tips y consejos:

  • No laves los champiñones bajo el agua, ya que absorben humedad; limpiarlos con un paño es suficiente.
  • Cocinarlos a fuego medio-alto al principio ayuda a que no larguen demasiada agua y queden más sabrosos.
  • Usar mitad manteca y mitad aceite evita que la manteca se queme y mejora el sabor.
  • No sobrecargues la sartén, ya que eso hace que los champiñones hiervan en lugar de dorarse.
  • Si querés una salsa más intensa, podés agregar un toque de vino blanco antes de la crema y dejar que evapore.
  • Para una textura más espesa, dejá reducir unos minutos más sin tapar.
  • También podés sumar queso rallado al final para darle más cuerpo y sabor.
  • Esta salsa combina muy bien con pollo grillado, carne a la plancha o pastas simples.
  • Si te sobra, podés guardarla en heladera hasta 2 días y recalentar a fuego bajo.
  • Siempre servila caliente para disfrutar mejor su textura cremosa.

Una receta rápida, rendidora y llena de sabor que siempre queda bien y levanta cualquier comida.

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