Una combinación irresistible de carne jugosa, vegetales salteados y papas doradas que hacen de este plato un clásico lleno de sabor y textura.
Ideal para un almuerzo completo, abundante y con ese toque casero que conquista a cualquiera. Además, es una receta rápida si se respetan bien los tiempos de cocción.

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Ingredientes
- 500 g de carne de lomo o cuadril en tiras
- 2 cebollas moradas cortadas en pluma
- 2 tomates grandes cortados en tiras gruesas
- 2 papas grandes cortadas en bastones
- 2 dientes de ajo picados
- 4 cucharadas de salsa de soja
- 2 cucharadas de vinagre
- 1 cucharada de aceite
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil fresco picado
- Arroz blanco cocido (para acompañar)
Preparación
- Pelá las papas, cortalas en bastones y freílas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crocantes. Retiralas y dejalas sobre papel absorbente.
- En una sartén grande o wok bien caliente, agregá un poco de aceite y sellá la carne a fuego fuerte durante pocos minutos. Este paso es clave: tiene que dorarse rápido sin largar demasiado jugo. Retirá y reservá.
- En la misma sartén, sumá el ajo picado y la cebolla. Salteá a fuego fuerte durante 2 a 3 minutos, manteniendo la textura firme.
- Incorporá el tomate y cociná apenas un minuto más para que no se desarme.
- Volvé a agregar la carne a la sartén junto con la salsa de soja y el vinagre. Mezclá bien todo a fuego alto para integrar sabores.
- Este es el secreto: agregá algunas papas fritas directamente a la sartén en este momento, para que absorban parte de la salsa y se impregnen de todo el sabor.
- Ajustá con sal y pimienta si hace falta y cociná un minuto más.
- Serví inmediatamente acompañado de arroz blanco y el resto de las papas fritas por encima o al costado.
- Terminá con perejil fresco picado para darle un toque final.
Consejos:
- Usá carne tierna y cortada en tiras parejas para que se cocine de manera uniforme.
- No cocines demasiado la carne para evitar que quede dura. El fuego fuerte es fundamental.
- La cebolla debe quedar levemente crocante, no blanda.
- Si querés un sabor más intenso, podés sumar un chorrito de caldo o más salsa de soja.
- Freí las papas en tandas para que queden bien crocantes y no se humedezcan.
- Servilo apenas terminado: este plato pierde textura si se deja reposar mucho tiempo.
Un plato contundente, lleno de sabor y perfecto para lucirse sin complicarse demasiado en la cocina.