Estas pizzetas quedan tiernas por dentro, doradas en la base y con una cobertura clásica de salsa, mozzarella y aceitunas.
La masa es suave y fácil de trabajar, perfecta para preparar porciones individuales bien caseras.

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Ingredientes
Para la masa
- 500 gr de harina 000
- 10 gr de levadura seca
- 300 ml de agua tibia
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de sal
Para la cobertura
- 250 gr de salsa de tomate
- 350 gr de mozzarella
- 100 gr de aceitunas verdes
- 1 cdita de orégano
- 1 cda de aceite
- Sal a gusto
Preparación
- Colocar la harina en un bowl grande y agregar la levadura seca y el azúcar.
- Incorporar la sal, procurando que no quede directamente sobre la levadura.
- Agregar el agua tibia poco a poco junto con el aceite.
- Mezclar hasta formar una masa y pasarla a una mesada ligeramente enharinada.
- Amasar durante unos 8 a 10 minutos, hasta conseguir una masa lisa, suave y elástica.
- Formar un bollo, colocarlo nuevamente en el bowl y cubrirlo con un repasador o film.
- Dejar levar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que la masa duplique su tamaño.
- Pasado el tiempo, retirar el aire de la masa suavemente y dividirla en 8 porciones similares.
- Formar pequeños bollos y dejarlos descansar durante 10 minutos.
- Aplastar cada bollo con los dedos hasta obtener discos de unos 10 a 12 cm de diámetro. No hace falta que queden perfectamente redondos.
- Acomodar las pizzetas sobre una bandeja apenas aceitada o cubierta con papel manteca.
- Distribuir una cucharada de salsa de tomate sobre cada disco, dejando un pequeño borde libre.
- Llevar a horno precalentado a 220 °C durante unos 7 a 8 minutos para realizar una primera cocción.
- Retirar la bandeja y distribuir la mozzarella rallada o cortada en trozos pequeños sobre cada pizzeta.
- Agregar las aceitunas verdes cortadas en rodajas o mitades.
- Espolvorear con orégano y agregar unas gotas de aceite por encima.
- Volver a llevar al horno durante 5 a 7 minutos, hasta que el queso esté bien fundido y los bordes comiencen a dorarse.
- Retirar del horno y dejar reposar uno o dos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- El agua debe estar tibia, nunca demasiado caliente, para no afectar la levadura.
- No agregar demasiada harina durante el amasado; una masa ligeramente húmeda suele quedar más tierna.
- El descanso de los bollos facilita mucho el momento de estirarlos.
- Si la masa se encoge al formar las pizzetas, dejarla descansar unos minutos más.
- Utilizar una salsa de tomate espesa evita que la masa se humedezca demasiado.
- La primera cocción ayuda a conseguir una base firme antes de agregar el queso.
- La mozzarella puede rallarse o cortarse en cubitos pequeños para que se derrita de manera pareja.
- También se pueden usar aceitunas negras o combinar ambos tipos.
- Una bandeja previamente caliente ayuda a lograr una base más dorada.
- Para un sabor más intenso, sumar un poco de queso rallado antes de la segunda cocción.
- Las pizzetas precocidas se pueden congelar y terminar de hornear cuando se necesiten.
Quedan suaves por dentro, doradas en la base y con la mozzarella bien fundida. Las aceitunas y el orégano completan ese sabor clásico de pizzeta casera.