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Cómo hacer Leche nevada con canela

La leche nevada es un postre clásico, suave y delicado, preparado con una crema de leche y yemas acompañada por copos de merengue cocidos.

La canela le da un aroma cálido y combina muy bien con la textura aireada de las claras.

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Ingredientes

  • 1 litro de leche
  • 5 huevos
  • 120 gr de azúcar
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 rama de canela
  • 1 cda de maicena
  • 1 pizca de sal
  • Canela molida, cantidad necesaria

Preparación

  1. Separar las claras de las yemas y reservarlas en recipientes diferentes.
  2. Colocar la leche en una cacerola junto con la rama de canela y la esencia de vainilla.
  3. Calentar a fuego medio hasta que esté bien caliente, sin dejar que hierva fuerte.
  4. Mientras tanto, batir las claras con una pizca de sal hasta que comiencen a formar espuma.
  5. Agregar aproximadamente 40 gr de azúcar de a poco y continuar batiendo hasta obtener un merengue firme.
  6. Tomar porciones de merengue con una cuchara y colocarlas suavemente sobre la leche caliente.
  7. Cocinar durante aproximadamente 30 segundos de cada lado, girándolas con cuidado.
  8. Retirar los copos de merengue con una espumadera y reservarlos sobre un plato.
  9. En otro bowl, mezclar las yemas con el resto del azúcar y la maicena.
  10. Retirar la rama de canela de la leche.
  11. Agregar un poco de la leche caliente a la mezcla de yemas mientras se revuelve constantemente para igualar las temperaturas.
  12. Volcar nuevamente todo en la cacerola y cocinar a fuego bajo, revolviendo continuamente.
  13. Continuar la cocción hasta que la preparación espese ligeramente y tenga una textura similar a una crema inglesa.
  14. Retirar del fuego y dejar entibiar.
  15. Distribuir la crema en una fuente o en recipientes individuales y colocar por encima los copos de merengue.
  16. Espolvorear con canela molida a gusto.
  17. Llevar a la heladera durante al menos 2 horas antes de servir.

Tips y consejos

  • La leche debe estar caliente, pero no hervir con fuerza cuando se cocinan los merengues.
  • Formá los copos de merengue de tamaño mediano para que se cocinen de manera pareja.
  • Giralos con cuidado porque son muy delicados mientras están calientes.
  • Al incorporar la leche a las yemas, hacelo de a poco para evitar que se coagulen.
  • Cociná la crema a fuego bajo y revolvé constantemente.
  • No dejes que la crema hierva, porque puede perder su textura suave.
  • Si querés una crema un poco más espesa, podés aumentar apenas la cantidad de maicena.
  • La canela molida conviene agregarla justo antes de servir para conservar mejor su aroma.
  • Servida bien fría, la textura del merengue y la crema queda mucho más agradable.

Después del reposo en frío, la crema queda suave y los copos de merengue mantienen una textura liviana y esponjosa.

La canela termina de darle ese sabor clásico que hace que este postre sea simple pero muy especial.

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